22 de septiembre de 2006

Los primeros síntomas de la espondilitis anquilosante aparecen entre los 20 y 30 años, según expertos

Los primeros síntomas de la espondilitis anquilosante aparecen entre los 20 y 30 años, según expertos

OVIEDO, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El dolor lumbar, principalmente de madrugada, es el primer aviso de la espondilitis anquilosante, una enfermedad reumatológica que suele manifestar sus primeros síntomas en personas con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, según se ha expuesto en el I Congreso Internacional Arco Atlántico de Pacientes con Espondiloartropatías, organizado por la Asociación de Espondilíticos de Asturias (ADEAPA), que se celebra estos días en Oviedo.

"Mucha gente cree que las patologías reumatológicas son propias del envejecimiento -dice el presidente de ADEAPA, Luis Llera-, sin embargo, la espondilitis es una enfermedad de jóvenes".

Más de 300 pacientes, de 16 asociaciones de España y Portugal, que padecen alguna espondiloartropatía se han reunido en este Congreso para conocer las últimas novedades sobre estas dolencias y solicitar que los pacientes puedan acceder de la mano de especialistas a los últimos avances respecto a su enfermedad, "ya que eso favorece el control de la misma y mejora su evolución", explicó el doctor Juan Carlos Torre, presidente del Comité Científico del Congreso y reumatólogo del hospital Monte Naranco de Oviedo. Cerca de 2.000 asturianos padecen esta enfermedad, según los expertos.

Las espondiloartropatías son un conjunto de enfermedades reumáticas inflamatorias crónicas, y es la espondilitis anquilosante la más común de ellas. Según Torre, reumatólogo del Hospital Monte Naranco de Oviedo y presidente del Comité Científico del Congreso, la espondilitis "es el prototipo de espondiloartropatía, ya que, no sólo es la más frecuente, sino que resume todas las manifestaciones clínicas del resto de enfermedades".

Además del dolor lumbar, la inflamación, la rigidez, la pérdida de movilidad y la inflamación del globo ocular son otros de los síntomas más comunes de esta dolencia.

Esta enfermedad afecta al 1,5 por mil de la población y se estima que 100.000 personas en España y Portugal la padecen. Respecto a los puntos en común entre ambos países en relación a esta patología, el doctor Torre indica que es importante poner conocimientos en común: "Por ejemplo, la incidencia de la enfermedad o su aparición en personas de un determinado estatus socio-económico son similares a uno y otro lado de la frontera y es importante compartir estos datos".

DIAGNÓSTICO PRECOZ

Durante el Congreso, tanto el presidente entrante de ADEAPA, Ángel Rico, como el saliente (Luis Llera) reivindicaron la necesidad de disminuir el tiempo de diagnóstico de la enfermedad, que actualmente se sitúa en los 5 años desde la aparición de los primeros síntomas.

"Cuanto más pronto se diagnostique la enfermedad antes evitaremos la aparición de secuelas, disminuirán el número de incapacidades, la administración ahorrará dinero y, lo más importante de todo, los pacientes tendremos mejor calidad de vida. Para ello es importante la colaboración de los médicos de cabecera", señala.

ACCESO A LAS TERAPIAS MÁS NOVEDOSAS

Para Torre es fundamental que el paciente conozca su enfermedad, así como las alternativas de tratamiento existentes. Los médicos deben ser quienes ofrezcan la información sobre los avances y trasmitirla en un lenguaje claro.

Destacados reumatólogos hablarán en el congreso de terapias, abordando la aparición de los nuevos fármacos biológicos que actúan de forma específica contra los mecanismos que producen la enfermedad.

Estos tratamientos biológicos representan una importante contribución para los pacientes ya que, según explica el doctor Torre, "son capaces de controlar las manifestaciones de la enfermedad en pacientes en los que las terapias clásicas habían fallado y de evitar la progresión de la enfermedad".

Asimismo, este experto ha señalado que los estudios realizados con terapias biológicas han puesto de manifiesto la mejoría que suponen en la calidad de vida del paciente, mejorando no sólo la movilidad sino también el aspecto psicológico de la enfermedad. Así, en palabras del presidente de ADEAPA, "esta nueva generación de medicamentos biológicos posibilita que los pacientes con espondiloartropatías pueda llevar una vida normal".