19 de mayo de 2008

El Parlamento británico rechaza limitar la investigación con embriones híbridos




   LONDRES, 20 May. (EUROPA PRESS/Eva Martínez Millán) -

El Parlamento británico otorgó ayer un importante respaldo a los planes de investigación con células madre del Gobierno al rechazar por una amplia mayoría las limitaciones al empleo de embriones híbridos humano-animal.

La iniciativa fue propuesta por un grupo de diputados que no sólo los consideran "ir demasiado lejos", sino que además sostienen que "no hay pruebas" que amparen sus posibilidades para el tratamiento de enfermedades degenerativas o de determinados cánceres.

   En una consulta abierta al voto libre, la prohibición encontró la oposición de 336 miembros de los Comunes, por tan sólo 176 que la apoyaron, en lo que supone también un balón de oxígeno para el propio primer ministro, Gordon Brown, que elevó esta apuesta a la categoría de "vital" y llegó a plantear hace meses la disciplina de partido para garantizar que todos los laboristas le daban su visto bueno.

   Además, una jornada antes de la "vital" sesión de ayer, Brown apeló en un artículo de la edición dominical del diario 'The Guardian' a un "esfuerzo moral" para construir el consenso en torno la investigación embrionaria, después de haberse visto obligado el pasado marzo a admitir entre sus filas el "voto de conciencia" tras ver cómo su resolución inicial le granjeaba el primer atentado serio contra su autoridad desde que en junio asumiera el poder.

   Sin embargo, finalmente las tentativas de restringir la investigación toparon con el rechazo mayoritario en Westminster, que hoy mismo inició dos jornadas de votaciones de enmiendas al proyecto de ley de Fertilización Humana y Embrionaria que modifica el marco legal actual, de 1990, entre las que se incluyen otras materias sensibles como los 'hermanos salvadores', el rol de los padres en los tratamientos de fertilización o la ampliación de los límites para el aborto.

   El caso de los embriones híbridos estuvo a punto de costar una crisis interna entre los laboristas a raíz de la oposición por razones éticas de algunos de sus parlamentarios y miembros del propio Gobierno, que reclamaban decidir en base a sus conciencias como acontece en las filas de la oposición. De hecho, el propio líder tory, David Cameron, apostó desde el principio por la investigación, frente a compañeros de escaño como el ex ministro Edward Leigh, encargado hoy de defender la prohibición.

   VISTO BUENO DE LA AUTORIDAD

   Por su parte, la ministra de Salud, Dawn Primarolo, garantizó en su intervención en la Cámara que cualquier investigación que emplee embriones híbridos "deberá satisfacer" las demandas de la máxima autoridad en la materia, cuyo visto bueno será "necesario y deseable" para toda propuesta estatutaria, y añadió que en ningún caso se implantarán en una mujer o en un animal.

   Así, explicó que la normativa promovida por su gabinete "da a los científicos una posibilidad, con límites claros en los que avanzar en las tecnologías que puedan ayudar al desarrollo de tratamientos de enfermedades degenerativas, de la esterilidad y del aprendizaje".

   Con todo, las propuestas han generado una importante controversia en Reino Unido en la que mediaron desde la propia Iglesia católica, que las calificó de "ciencia de Frankenstein", hasta la comunidad científica, que se ofreció a explicar a los parlamentarios y a la propia jerarquía eclesiástica el alcance de la investigación con el objetivo de evitar "cerrar" el entendimiento y tratamiento de numerosas enfermedades.

   DEBATE

   Un debate que se puso de manifiesto nuevamente en la sesión de ayer, en la que Edwuard Leigh, como uno de los promotores principales de la oposición, llegó a declarar que los híbridos suponen una apuesta "éticamente equivocada y casi seguramente inútil médicamente". "Tenemos que acometer un desarrollo de un ser humano completo y no podemos y no debemos enlazarlo con el reino animal", como definió a la investigación que emplea embriones en los que el núcleo de una célula humana es insertado en un huevo animal.

   Algunos laboristas se sumaron a la reivindicación, como el también ex ministro sir Gerald Kaufman, que cuestionó "dónde se va a llegar". "¿Dónde van a parar? ¿Dónde están los límites y las fronteras?", insistió, en el sentido de que, de autorizar ahora la creación de mezclas, "qué se permitirá la próxima vez, incluso sin tener ni idea de dónde conducirá".

   Con todo, la normativa, que pasó su primera lectura en la Cámara de los Comunes el pasado mes de febrero, se mantiene como una pieza clave del calendario legislativo del Gobierno y de superar todos los trámites entraría en vigor el próximo año para ofrecer nuevas perspectivas para diversas dolencias entre las que figura la fibrosis cística, padecida por el propio hijo de Gordon Brown, James Fraser, de año y medio de edad.