17 de octubre de 2006

Padres de Caldas (Pontevedra) alertan de aparición alergias en niños por el uso del agua de la traída tras el vertido

Algunos profesores recomiendan que no se utilice el agua para bañar a los menores ante la aparición de algunos afectados por urticaria

CALDAS DE REIS (PONTEVEDRA), 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El estado del agua de la traída municipal de Caldas de Reis (Pontevedra), procedente del río Umia y que no se puede consumir desde hace una semana tras el vertido de la química Brenntag, está provocando la aparición de algunos casos de urticaria, principalmente entre niños y bebés, según confirmaron a Europa Press varios vecinos del municipio.

En los últimos días se han detectado varios casos de menores que han presentado reacciones alérgicas en la piel y pequeñas urticarias que, presuntamente, estarían motivadas por el uso del agua del Umia para el baño, según varios familiares de menores afectados. Este hecho ha alarmado a algunos padres, que optan por acudir directamente a la farmacia y utilizar cremas u otros productos para aliviar las urticarias.

La aparición de estos casos se ha dado principalmente en niños y bebés que tienen la piel más sensible y son más susceptibles de sufrir algún tipo de reacción. Así, son varios los casos de los que ya se tiene conocimiento, después de que las familias pidiesen asesoramiento médico para poder solventar el problema.

La advertencia también se ha hecho extensiva a la guardería municipal, desde donde se recomendó a los padres que no bañen a sus hijos con agua procedente de la traída para evitar riesgos. En cambio, el bando municipal emitido por el ayuntamiento hace unos días prohibía el uso del agua del río Umia para el uso doméstico, pero la prohibición no se hacía extensiva a los usos cotidianos como la ducha o el baño.

Ante los casos de reacciones alérgicas, muchos vecinos con niños pequeños en casa han optado por utilizar agua embotellada o procedente de otros municipios para poder bañarlos.

NORMALIZACIÓN

Por otro lado, el alcalde de Caldas, José María Tobío, confirmó ayer que los análisis realizados en las últimas horas habían constatado un descenso de la toxicidad del agua del Umia. Además, se están aplicando dosis de carbono activo y ozono, la primera ayer y la segunda mañana, por lo que estos índices podrían reducirse un poco más y en unos días se normalizaría la situación.

Los vecinos de Caldas llevan más de una semana sin poder consumir el agua de la traída municipal procedente del río Umia tras haberse detectado un alga tóxica, la microcistina, que impide su potabilidad.