6 de noviembre de 2012

Los pacientes con trastorno de estrés postraumático tienen la zona del cerebro que responde al temor más pequeña

MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los veteranos de combates recientes que han sido diagnosticados con trastorno de estrés postraumático tienen un volumen significativamente menor en un área del cerebro que es crucial para la regulación de las respuestas al miedo y la ansiedad, según un estudio liderado por científicos de la Universidad de Duke, Durham (Carolina del Norte, Estados Unidos) y el Centro Médico para los Problemas de los Veteranos.

El hallazgo, publicado hoy en la revista 'Archives of General Psychiatry', ofrece una clara evidencia de que un menor volumen de esta amígdala se asocia con un trastorno de estrés postraumático (TEPT), independientemente de la gravedad del trauma. Pero no está claro si la diferencia fisiológica fue causada por un evento traumático o si se desarrolla más rápidamente en las personas que naturalmente tienen amígdalas más pequeñas.

El doctor Rajendra Morey A., profesor asistente de la Universidad de Duke y autor principal del estudio explicó que los estudios en animales han asegurado el papel de la amígdala en la regulación de las respuestas al miedo, la ansiedad y el estrés, pero su efecto sobre el comportamiento humano es menos conocido, por lo que señala que el siguiente paso es averiguar si una amígdala más pequeña es la consecuencia de un traumatismo o una vulnerabilidad que hace que la gente tenga TEPT.

Los investigadores reclutaron a 200 veteranos de guerra que sirvieron en Irak y Afganistán después del 11 de septiembre de 2001, de los cuales la mitad tenía TEPT y la otra mitad había estado expuesta a un trauma, pero no habían desarrollado trastorno de estrés postraumático. Los volúmenes de la amígdala y el hipocampo se calcularon a partir de imágenes por resonancia magnética de todos los participantes.

Los investigadores encontraron una evidencia significativa de que el TEPT de los participantes estaba asociado con un menor volumen en la amígdala izquierda y derecha y confirmaron así estudios anteriores que vinculan el trastorno a una hipocampo izquierdo más pequeño. Las diferencias en el volumen del cerebro entre los dos grupos no fueron debidas a la magnitud de la depresión, el abuso de sustancias, la carga de trauma o gravedad.

Morey aclaró que el estudio halló que el volumen de la amígdala no parece verse afectado por la gravedad, la frecuencia o la duración de trauma, lo que indica que dichas exposiciones no hacen que la amígdala se encoja, sino que parece más probable que las personas con la amígdala más pequeña sean, para empezar, susceptibles al TEPT, pero que se necesitan más estudios para hacer esa determinación.