3 de febrero de 2014

Los pacientes con cáncer tratados con terapias personalizadas tienen mejores tasas de curación y una mayor supervivencia

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con cáncer tratados con terapias personalizadas tienen mejores tasas de curación y una mayor supervivencia, según ha demostrado la plataforma de Oncología del Hospital Quirón de Torrevieja. De hecho, gracias al desarrollo de la medicina personalizada, el diagnóstico precoz y los cambios en los hábitos de vida, un tercio de los cánceres tienen ya una supervivencia a cinco años superior al 80 por ciento.

Y es que, la oncología personalizada apunta a tratamientos 'a la carta' diferentes para cada individuo según su perfil genético, con el objetivo de que cada paciente reciba la terapia más idónea. "No existe un paciente con cáncer, sino un cáncer diferente en cada paciente", ha comentado el jefe de Oncología del Hospital Quirón de Málaga, José Antonio Ortega, con motivo de la celebración del Día Mundial Contra el Cáncer, el próximo 4 de febrero.

De hecho, la oncología personalizada está dando un nuevo giro a los protocolos de actuación y, en tumores como el de próstata, pulmón, mama, colon, melanoma y leucemias se están modificando los métodos de diagnóstico-terapéuticos tradicionales para enfocarlos a la medicina 'a medida'. Las principales ventajas de esta nueva etapa, según ha asegurado director médico del Instituto Oncológico Baselga del Hospital Quirón Barcelona, Josep Tabernero, se traducen en "más eficacia y más seguridad".

Asimismo, los nuevos fármacos que tienen en cuenta las particularidades genéticas de cada paciente han mostrado mejores índices de tolerancia, puesto que se dirigen de forma selectiva a las alteraciones del tumor, quedando inmunes las células sanas. Se evitan, de esta forma, la mayoría de los efectos secundarios de la quimioterapia clásica, como la alopecia, vómitos, anemia, úlceras, y la toxicidad que genera a largo plazo.

"Muchos de estos nuevos fármacos, que no son quimioterapia, se administran por vía oral, lo que hace que estos pacientes frecuenten menos los hospitales y sea un tratamiento más cómodo para ellos y sus familias", ha apostillado el jefe de Oncología del Hospital Quirón Bizkaia, Guillermo López Vivanco.

EL PROCESO DE LOS NUEVOS FÁRMACOS ANTI-CÁNCER ES "LARGO Y COSTOSO"

Ahora bien, el coordinador clínico y oncólogo médico del Instituto Oncológico doctor Rosell del Hospital Universitario Quirón Dexeus, Santiago Viteri, ha comentado que el desarrollo de fármacos anti-cáncer es un proceso "largo y costoso" en el que los investigadores buscan "continuamente" nuevas formas de proporcional tratamientos "eficaces y asequibles" a los médicos oncólogos y sus pacientes.

"Por eso, fármacos útiles contra alteraciones genéticas específicas relacionadas con la diabetes, la angina de pecho o muchas otras condiciones, ahora se investigan también como potenciales terapias anti-cáncer. Muchos de estos medicamentos que originalmente se utilizan para otras patologías pronto podrán ser reposicionados para el tratamiento del cáncer", ha recalcado Viteri.

Asimismo, el jefe de Oncología de Hospital Universitario Quirón Madrid, el doctor Pérez Carrión, ha destacado la importancia del abordaje multidisciplinar de la enfermedad oncológica, en el que los distintos equipos de oncólogos, cirujanos, biólogos y patólogos trabajan de forma coordinada.

Por otra parte, la investigación de nuevos biomarcadores, de donde se extrae toda la información objetiva del tumor a partir de imágenes médicas de alta resolución, juega un papel "fundamental" en el desarrollo de la oncología personalizada.

En este sentido, la Unidad de Ingeniería Biomédica de Grupo Hospitalario Quirón trabaja en biomarcadores de imagen que proporcionen datos sobre los indicadores que influyen en el aumento del tamaño de un tumor, en su densidad y en su agresividad, habiendo conseguido grandes avances en tumores cerebrales, cáncer de próstata, mama y hepatocarcinoma.

"Las principales ventajas estarán centradas en un mejor diagnóstico del cáncer y en una evaluación temprana de la respuesta a los tratamientos. La implantación clínica de estos estudios está siendo progresiva", ha zanjado el coordinador de Ingeniería Biomédica de Quirón, Ángel Alberich.