13 de marzo de 2015

La OMS alerta de que en 2050 podrían casi triplicarse los casos de demencia en el mundo

La OMS alerta de que en 2050 podrían casi triplicarse los casos de demencia en el mundo
FLICKR / ANN GORDON

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que actualmente hay más de 47,5 millones de personas en el mundo que sufren demencia, un trastorno mental cuya incidencia está en aumento como consecuencia del progresivo envejecimiento de la población, lo que hará que en 2050 el número de casos pueda casi triplicarse, hasta afectar a 135,5 millones de personas.

   Así lo ha asegurado este organismo de Naciones Unidas con motivo de la primera conferencia ministerial de la Acción Mundial contra la Demencia que acogerá la próxima semana en su sede de Ginebra (Suiza), con el objetivo de analizar los problemas socioeconómicos que acarreará este incremento de casos a nivel mundial.

   Sobre todo, recuerda la OMS, porque este aumento se asociará a un mayor aumento de casos en países de medianos y bajos ingresos. Además, la mayor subida se prevé a partir del año 2030, cuando estiman que haya 75,6 millones de afectados.

   Esto aumentará también la proporción de afectados con respecto a la población general, del 5 al 8 por ciento de los mayores de 60 años.

   La conferencia tiene como objetivo sensibilizar a los estados miembros de la importancia de abordar el problema y reducir la carga global de la enfermedad, para lo que fijarla como uno de los objetivos prioritarios de sus programas políticos.

   La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, seguida de los accidentes cerebrovasculares, y representa entre un 60-70 por ciento de los casos. Además, según recuerda la OMS, tiene un gran impacto físico, psicológico, social y económico no solo para los pacientes, sino para los cuidadores, las familias y el resto de la sociedad.

   El problema, según lamentan, es que actualmente no hay un tratamiento disponible para curar la demencia o retrasar su evolución, a pesar de que hay numerosos tratamientos en diferentes fases de desarrollo clínico.

   Mientras tanto, en cambio, los esfuerzos deben centrarse en un diagnóstico precoz de la enfermedad, clave para mejorar la calidad de vida de afectados y cuidadores.