10 de diciembre de 2007

Ocho de cada 10 mayores de 65 años sufren 'Síndrome del Escaparate' o Estenosis de canal, según expertos

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

Ocho de cada diez mayores de 65 años sufren el 'Síndrome del Escaparate' o Estenosis de canal, siendo la causa de consulta más frecuente en esta franja de edad en los servicios de neurocirugía, según desvelaron hoy expertos de la Clínica La Luz de Madrid.

Según explicó el jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital General Universitario de Alicante, el doctor Carlos Botella, que participó en el coloquio, "el tratamiento inicial de esta patología es la rehabilitación y la terapia farmacológica para aliviar los dolores. Sin embargo, el 20% de los pacientes requieren cirugía, principalmente en aquellas personas en que la estenosis es tan severa que no pueden andar más de 500 metros sin detenerse", aseveró el doctor Botella.

"Esta enfermedad recibe su nombre ya que los pacientes que sufren una estenosis de canal no pueden andar más de unos metros sin detenerse, de modo que al reanudar la marcha, tienen que volver a pararse porque las piernas les duelen o las sienten pesadas. Ésta es una de la principales causas de incapacidad en el paciente anciano", añadió.

Referente a los síntomas, el jefe de la Unidad de Neurocirugía de la Clínica La Luz y del Hospital Niño Jesús, el doctor Francisco Villarejo, afirmó que "aunque esta patología es característica del envejecimiento, en algunas personas cuyo trabajo requiere un esfuerzo constante de carga en flexión y extensión que les produce microtraumatismos repetidos en la columna, los síntomas pueden aparecer a edades más tempranas".

Así, la cirugía tradicional es el mejor tratamiento ante un caso de estenosis severa, aunque hasta la fecha no siempre era posible intervenir a todos los pacientes por los graves riesgos que conlleva esta cirugía en los ancianos. "En los últimos años, se han desarrollado nuevas técnicas no invasivas que permiten el tratamiento individualizado de esta patología en los pacientes de cualquier edad".

CIRUGÍA PARA ESTE TIPO DE PATOLOGÍAS

Hasta hace 15 años, la única intervención se basaba en la descompresión quirúrgica del canal lumbar por medio de la eliminación de la zona ósea que comprimía el conducto de los nervios. Hoy en día, especialistas en neurocirugía emplean técnicas muy poco invasivas y que permiten una recuperación inmediata del paciente.

Al respecto, el doctor Villarejo explicó que "muchos de los pacientes que sufren una estenosis severa o en progresión en el canal lumbar, necesitan cirugía". La laminectomía, la técnica tradicional, consiste en extirpar la parte posterior de la vértebra --eliminar las láminas-- y, así, aumentar el espacio para los nervios. Dado que esta intervención entraña grandes riesgos para el paciente, no está recomendada en aquellos casos en los que el estado del paciente es "delicado" --edad avanzada, diabetes, hipertensión arterial severa--".

"En los últimos años, disponemos de nuevas técnicas que permiten el abordaje individualizado de cualquier tipo de paciente: las fijaciones interespinosas o espaciadores vertebrales", indicó.

Estos dispositivos se sitúan en la columna por vía percutánea -- practicada a través de la piel-- y, de forma progresiva, permiten que, poco a poco, se vaya abriendo el canal por donde se sitúan los nervios y cuya presión es la responsable del dolor y del entumecimiento en las extremidades inferiores.

"Dada la innovación en las materias y de las prótesis, hoy en día, su aplicación proporciona al paciente una intervención sin riesgos y un post operatorio mucho más breve que le permite a las pocas semanas llevar una vida normal", detalló el doctor.

NUEVAS TÉCNICAS EN EL TRATAMIENTO: FIJACIONES INTERESPINOSAS

Referente a las nuevas técnicas empleadas para su tratamiento, el neurocirujano del Hospital La Paz, el doctor Fernando Carceller explicó que "hoy en día, ya podemos decir que existe una técnica específica para tratar esta patología en cada tipo de paciente. Al mismo tiempo, gracias a la aplicación de estas prótesis podemos ser más conservadores con las estructuras orgánicas u óseas de la columna de cada paciente, lo que beneficia a la recuperación del paciente".

En este sentido, este especialista añade que "clásicamente enfocábamos el problema dependiendo de la severidad de la estenosis y de su localización. Por ello, la técnica de la laminectomía se basa en retirar la mayor cantidad de hueso con el fin de realizar una descompresión más eficiente sobre la raíz nerviosa".

El proceso de introducir las fijaciones o estabilizadores interespinosos en la columna es sencillo. "Para realizar esta intervención se realiza una pequeña incisión de unos 3 centímetros. Entonces se sitúa una aguja junto a la zona que se va a tratar. Una vez colocada la aguja, a través de ella, se depositan los fijadores más grandes hasta que tengan el diámetro adecuado. La operación concluye cuando a través de unos tubos se sitúa la prótesis. Este proceso no tiene ninguna complicación y dura en torno a los 10 minutos. El paciente es dado de alta en 24-48 horas y en dos semanas puede hacer una vida normal", explicó Carceller.

Existen varios tipos de implantes o dispositivos. Entre ellos destacan tres: el sistema de fijación en forma de 'U'' o 'Coflex', elaborada con titanio; el 'sistema Flexis', elaborado en material 'peek' y implante 'X-Stop'.

Asimismo, este tipo de prótesis también se pueden emplear en el tratamiento de pacientes con hernias discales lumbares muy voluminosas, en aquellos que presentan discos negros o con discos degenerados, en pacientes con inestabilidad vertebral después de ser intervenidos de una hernia discal lumbar o también en personas con gran dolor lumbar por inestabilidad vertebral por discopatías degenerativas. Además, estos dispositivos también se pueden emplear para proteger un espacio superior o inferior a una fijación con tornillos transpediculares.

El proceso degenerativo por el envejecimiento físico es la principal causa de la estenosis o estrechamiento del canal lumbar y una de las principales causas de incapacidad en las personas mayores de 65 años.

Desde su creación en 1978, la Clínica La Luz es uno de los más modernos complejos clínicos europeos y el centro asistencial privado más grande de Madrid.