23 de junio de 2006

El número de personas con la variante humana del 'mal de las vacas locas' podría ser mucho mayor de lo previsto

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

El número de afectados por la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vECJ), la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o 'mal de las vacas locas', podría ser mucho mayor de lo previsto, ya que pueden pasar más de 50 años desde que se produce el contagio a través de priones hasta que se manifiesta la enfermedad, según las conclusiones de un estudio que publica en su último número la revista 'The Lancet'.

La investigación, realizada por un equipo de investigadores del 'University College' de Londres dirigido por el profesor John Collinge, pone de relieve que el periodo de incubación de la vECJ, enfermedad supuestamente vinculada con el consumo de carne de reses con 'mal de las vacas locas', es la clave para determinar cuál es la verdadera dimensión de la epidemia.

Por el momento, alrededor de 160 pacientes británicos, así como otros en Francia, Italia, Irlanda, Países Bajos, Canadá, Japón y Estados Unidos, han sido diagnosticados, aunque los investigadores consideran que se trata de una cifra dada la amplia exposición de la población británica al agente infeccioso.

En este contexto, los científicos centraron su estudio en la única enfermedad de origen priónico que ha alcanzado dimensiones epidémicas. Se trata del 'kuru', una patología que aparece a partir de la práctica del canibalismo y que llegó a ser epidémica en Papúa Nueva Guinea, donde las prácticas rituales de algunas tribus incluían el consumo de carne de los familiares fallecidos hasta que fueron prohibidas por las autoridades australianas en los años 50.

A través de esta investigación, los científicos británicos han descubierto la existencia de 11 pacientes con 'kuru' entre julio de 1996 y junio de 2004. En consecuencia, teniendo en cuenta que el último año de nacimiento de un paciente con 'kuru' es 1959, y asumiendo que el canibalismo desapareció en 1960, deducen que el periodo de incubación transcurrió desde 1960 y la aparición de la enfermedad en los pacientes, tratándose por tanto de un rango de 34 a 41 años. En casos en los que pudieron ser más precisos los investigadores descubrieron la existencia de un plazo de 39 a 57 años.

Asimismo, una vez analizada la información genética de los enfermos de 'kuru', los científicos descubrieron que tenían una variación genética concreta asociada con la extensión de los periodos de incubación de las enfermedades, y concluyen que en el caso de los pacientes de vECJ el plazo de incubación puede ser todavía mayor debido al 'efecto barrera' entre diferentes especies.