28 de diciembre de 2014

Los niños tienen más riesgo de hipotermia en deportes de nieve por la incapacidad de regular su temperatura

MADRID, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

Muchas familias deciden realizar en la temporada de invierno deportes propios de la época, especialmente durante las fechas navideñas, como esquí, 'snowboard', o patinaje sobre hielo, sin tener en cuenta el mayor riesgo que presentan los niños de sufrir una hipotermia, ya que estos no regulan bien la temperatura corporal porque su termostato aún está inmaduro.

Tal y como ha explicado a Europa Press la pediatra Reyes Mazas, vocal por Cantabria de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (SEPEAP), como la mayoría de deportes de invierno se realiza al aire libre y a temperaturas muy bajas, "hay que tener especial cuidado con los más pequeños, ya que, debido a la inmadurez de su mecanismo de termorregulación son mucho más sensibles tanto a las temperaturas altas como a las bajas, y la capacidad de generar calor en su organismo es más difícil de controlar".

Asimismo, ha proseguido, los niños perciben el deporte como algo lúdico, están todo el tiempo distraídos y con ganas incansables de jugar, lo que da lugar a que no sientan el frío ni el malestar. "Hay que enseñarles a parar si se mojan o están cansados, para beber líquido o tomar frutos secos que aportarán energía". Además, al tener menos altura -y por tanto estar más cerca del suelo-, la temperatura que llega a su cuerpo es más baja. "Es el caso de los menores de seis años que montan en trineo o los que están en carrito, que experimentan una sensación térmica menor".

La doctora ha señalado que la hipotermia es más común de lo que parece. Se produce cuando la temperatura del cuerpo está por debajo de 35 grados y los signos típicos son el temblor, las zonas se ponen amoratadas, etc. "Los niños pueden manifestar su malestar a través del llanto y la irritación, o justo con lo contrario, la letargia, y en casos graves, las alteraciones neurológicas y el coma".

A este respecto, Reyes Mazas recomienda actuar de forma correcta ante este episodio para evitar males mayores. "Además de llamar al servicio de Urgencias, si el niño está mojado, hay que quitarle la ropa húmeda y reemplazarla por prendas secas, separarle del suelo (y poner un aislamiento entre el suelo y el niño), arroparle bien con mantas, y darle tragos de bebidas calientes y azucaradas; en resumen, hacer todo lo posible para que poco a poco vaya aumentando la temperatura.

CONSEJOS PARA EVITAR ACCIDENTES

En este escenario, la experta, junto con el resto de pediatras pertenecientes a la Sepeap, han querido elaborar algunas recomendaciones para evitar accidentes. En primer lugar, aconsejan llevar el casco para prevenir lesiones en caso de caída. Además, aunque sea invierno, recuerdan que no hay que olvidar la crema solar de protección alta ni las gafas de sol homologadas, ya que "el sol reflejado en la nieve puede dañar la piel y causar lesiones en la vista".

En cuanto a ropa y calzado, el recomendado es lo impermeable (mono de nieve y botas) ya que los niños caerán muchas veces y hay que evitar que estén mojados. Asimismo, es importante que lleven la ropa que se ajuste a su talla; así, se aconseja vestirles con varias capas delgadas, preferiblemente con ropa a prueba de viento exterior. "Los niños deben vestirse con una capa más de ropa que un adulto usaría con las mismas condiciones climáticas", concreta Reyes Mazas.

Por último, como en cualquier deporte, la especialista ha sugerido que se estiren y calienten las articulaciones previamente a este tipo de actividades, "aproximadamente durante cinco o diez minutos e integrado en la rutina". "La diferencia de temperatura entre nuestro organismo y el exterior hace que los músculos estén más contraídos, por eso las lesiones pueden ser mayores", ha detallado.