19 de marzo de 2014

Los niños pequeños tienen déficits nutricionales de Omega 3 DHA, hierro y vitamina D

Los niños pequeños tienen déficits nutricionales de Omega 3 DHA, hierro y vitamina D
HEINZ

MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los niños pequeños tienen déficits nutricionales de Omega 3 DHA, hierro y vitamina D, según ha desvelado un estudio realizado por investigadores de 3 países europeos a 161 niños, presentado en el Congreso Mundial de Nutrición 2013' y publicado en 'European Journal of Clinical Nutrition'.

En concreto, el 64 por ciento de los participantes presentaba un déficit en la ingesta diaria recomendada de hierro, mineral esencial para el desarrollo cognitivo y motor del bebé.

Asimismo, expertos europeos han demostrado que el DHA favorece el desarrollo del cerebro y de la retina durante la formación del feto y los dos primeros años de vida. Un periodo fundamental de este proceso, ya que el cerebro alcanza el 50 por ciento de su tamaño. A partir de los 12 meses, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece la necesidad de 100 miligramos al día de Omega 3 DHA.

Por otro lado, según este mismo organismo, en el estudio que publicó el pasado mes de octubre, detectó que los niños en edad escolar presentan un déficit en la ingesta de estos ácidos grasos poliinsaturados. De hecho, debido al bajo consumo de pescado azul, estos niños no llegan a cubrir ni el 50 por ciento de la cantidad diaria recomendada.

Del mismo modo, diversas investigaciones han revelado que un significativo número de preescolares españoles no recibe una dieta equilibrada, tanto por el niño, que aún se está familiarizando con texturas y sabores y rechaza algunos de los alimentos, como por el ritmo de vida actual, que dificulta el seguimiento de una alimentación completa y variada.

Para contrarrestar esta situación, los especialistas recomiendan el consumo de leches de crecimiento para completar la dieta con el aporte adecuado de Omega 3 DHA y hierro, entre otros nutrientes, y lograr así un adecuado desarrollo de los sistemas cognitivo, motor, inmunitario o nervioso.

"Las leches de crecimiento permiten asegurar una ingesta adecuada de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturaados y una menor ingesta de grasa saturada y colesterol, lo que posiblemente pueda contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en la edad adulta", ha comentado el jefe de sección de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital Infantil La Fe de Valencia, Jaime Dalmau.

Cuando la alimentación es variada y combina de una forma adecuada todos esos alimentos, el empleo de leches de crecimiento supone sólo una pequeña modificación sobre la composición de la dieta. Sin embargo, según ha avisado este experto, como un significativo número de preescolares españoles recibe dietas desequilibradas, el consumo de este tipo de leches puede ser de gran interés.