24 de julio de 2009

Una niña de cinco meses supera una operación para extirparle un tumor bronquial

Una niña de cinco meses supera una operación para extirparle un tumor bronquial

SEVILLA, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

María Jesús, una pequeña de tan sólo cinco meses ha vuelto a la vida después de que un equipo de cirujanos pediátricos y anestesistas del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla le extirparan con éxito un tumor en el bronquio principal izquierdo que, según explicó su madre, Samanta, le impedía respirar y alimentarse con normalidad.

Desde aproximadamente su tercer mes de vida, Samanta empezó a observar que su pequeña "se cansaba mucho y apenas comía", según explicó en declaraciones a Europa Press Televisión. Además, aseguró que no podía dormir por la noches y se sobresaltaba a menudo.

Tras varias visitas al pediatra, derivaron a la pequeña al Hospital Universitario Virgen del Rocío donde le detectaron un tumor bronquial que le ocasionaba todos estos problemas. "Cuando me dijeron lo que le pasaba me puse a llorar porque María Jesús es una hija buscada y muy querida", admitió Samanta.

Varios TAC con contraste, biopsias y fibroscopias marcaron los días de María Jesús en el centro hospitalario, siempre junto a sus padres que no se separaron de ella en ningún momento, hasta que, finalmente, llegó la operación de la pequeña que la trajo de nuevo a la vida.

"Nos dijeron que había un 90 por ciento de posibilidades de que la cosa fuera mal porque el tumor estaba en un sitio muy complicado, pero nos arriesgamos y confiamos en los profesionales del Virgen del Rocío", relató Samanta.

La operación, el pasado 30 de junio, duró "seis horas y media", durante las cuales estos jóvenes padres sufrieron la incertidumbre de lo que ocurría dentro de quirófano. "Lo pasamos fatal porque veíamos salir a los niños pero no a mi hija", recordó Samanta, quien señaló que era una operación "muy difícil" que nunca antes se había practicado en España.

Finalmente, la pequeña María Jesús salió de la operación sana y salva. "Salió del quirófano sin intubación y comenzó a comer al día siguiente", indicó Samanta rememorando esos duros momentos. Además, aseguró que "sólo estuvo una semana ingresada", cuando estas intervenciones requieren más tiempo y desde que se operó "ha puesto un kilo, cuando antes le costaba mucho trabajo poner peso".

Ahora la pequeña "es una niña feliz y tiene mucha fuerza", dijo su madre, quien orgullosa del éxito de la intervención dio "gracias a los médicos y a Dios" porque su hija pueda vivir como cualquier otro niño de su edad.