23 de febrero de 2006

Navarra.- Médicos analizan en el Hospital de Navarra las novedades en torno al cáncer de páncreas y de vía biliar

PAMPLONA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

Esta mañana ha dado comienzo en el Hospital de Navarra el curso de "Ictericia Obstructiva Maligna", organizado para los días 23 y 24 de febrero por el Comité de Oncología Digestiva del Hospital de Navarra (Servicios de Anatomía Patológica, Cirugía general, Digestivo, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Radiología) y coordinado por los doctores Cruz Zazpe Ripa (Cirugía General), Marisa Gómez Dorronsoro, y Francisco Javier Jiménez Mendioroz (Radiología).

Dirigido a médicos especialistas y médicos de Atención Primaria, de los que se han inscrito 112 facultativos, este curso pretende ser una revisión y puesta al día de los aspectos más relevantes en el diagnóstico y tratamiento de un grupo de tumores caracterizado por presentarse en forma de ictericia (pigmentación amarilla de la piel). Entre estos cánceres destacan fundamentalmente el cáncer de páncreas y el cáncer de la vía biliar.

La incidencia del cáncer de páncreas en Navarra es de 70 nuevos pacientes por año. La del cáncer biliar es de 35 nuevos pacientes por año y la del cáncer de vesícula biliar, de 30 nuevos pacientes. Por su parte, entre 1994 y 2005, el número de intervenciones quirúrgicas por cáncer de páncreas asciende a 146, las intervenciones de cáncer de vía biliar son 60 y las de cáncer de vesícula 53.

A lo largo del curso se dará a conocer y se someterá a discusión el "Protocolo de diagnóstico y tratamiento del cáncer biliopancreático" elaborado por el Comité de Oncología Digestiva del Hospital de Navarra.

Está previsto remitir dicho protocolo en los próximos días a todos los centros asistenciales de Navarra con el fin de dar a conocer el planteamiento del centro en torno a estos tumores, conseguir el máximo de coordinación y eficiencia en el manejo de los pacientes de la Comunidad Foral, compartir la experiencia acumulada en la atención de estos enfermos y ofrecer la máxima calidad posible en su tratamiento.

A pesar de que el cáncer biliopancreático no es tan frecuente como otros tumores más conocidos (colorrectal, mamario, piel, etc.), constituye un importante problema de salud caracterizado por requerir un elevado consumo de recursos hospitalarios.

Necesita además un enfoque multidisciplinario, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, participando habitualmente en ellos profesionales de diversos servicios hospitalarios (Anatomía Patológica, Cirugía General, Digestivo, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Radiología).

Emplea, asimismo, complejas técnicas diagnósticas y terapéuticas, utilizando de forma habitual el TAC, Resonancia Magnética, endoscopia y ecoendoscopia, radiología intervencionista, técnicas de diagnóstico histológico sofisticadas, cuidados intensivos, etc.

Su tratamiento precisa, por lo general, de una intervención quirúrgica de elevada complejidad, y requiere de un seguimiento intensivo de los pacientes durante el período postoperatorio.

Gracias a los avances en materia de cuidados perioperatorios (anestesia, preparación preoperatorio, cuidados de enfermería, etc.), los resultados de la cirugía, en términos de mortalidad y complicaciones, han mejorado en los últimos años. El concurso de las diversas modalidades de tratamiento oncológico (radioterapia, quimioterapia, etc.), tanto antes como después de la cirugía, ha permitido también sustanciales mejoras en la supervivencia y calidad de vida del enfermo.

Desde hace varios años, en el Hospital de Navarra todos los pacientes con cáncer digestivo, incluidos los tumores biliares y pancreáticos, son evaluados por la Unidad de Oncología Digestiva, lo que garantiza un enfoque homogéneo e interdisciplinar para todos los pacientes. De esta forma se promueve también un mejor tratamiento de la información y una concentración de experiencias en manos especializadas, lo que sin duda redunda en una progresiva mayor calidad.