10 de febrero de 2015

Médicos del Mundo pide ante la Oficina Europea de Patentes impugnar el registro de 'Sovaldi' para la hepatitis C

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Médicos del Mundo ha presentado este martes una oposición a la patente sobre el sofosbuvir, comercializado como 'Sovaldi' por la farmacéutica Gilead, ante la Oficina Europea de Patentes, con el objetivo de que sea impugnado el registro de este nuevo tratamiento de la hepatitis C y se llegue al mayor número de pacientes que lo soliciten.

   Se trata de la primera vez en Europa que una ONG sanitaria utiliza esta vía para mejorar el acceso de los pacientes a los medicamentos. La oposición a la patente es un recurso jurídico por el cual la validez de una patente puede impugnarse, y, en caso de éxito, el medicamento puede entrar en competencia con versiones genéricas, que costarían solo unos 100 dólares (88 euros) en el caso del sofosbuvir.

   "Estamos defendiendo la universalidad del acceso a los cuidados médicos: la lucha contra las inequidades en este campo pasa por preservar un sistema de salud solidario" explica el doctor Jean-François Corty, Director de Operaciones de Médicos del Mundo Francia. "Incluso en países con economías relativamente saneadas, resulta difícil hacer frente a este gasto, y ya estamos viendo desarrollarse pautas arbitrarias de dispensación, que privan a las y los pacientes de esta medicación", prosigue.

   Desde la organización recuerdan que esta situación se esta denunciando desde hace varios meses, la Red Internacional de la ONG, al igual que otras asociaciones, viene alertando sobre los problemas que plantea el precio de los nuevos tratamientos contra la hepatitis C, en particular en el caso de este fármaco. "Dado que Gilead abusa de su patente para exigir unos precios inasumibles por los sistemas de salud, Médicos del Mundo ha tomado la decisión de impugnarla", explica.

   El precio de la terapia es superior a los 40.000 euros en Francia, Alemania, Reino Unido o España, un precio que califican de "exorbitante" y que limita el acceso a ella de numerosos pacientes. Más entendiendo que, "si bien la utilización de este fármaco en el tratamiento de la hepatitis C es un adelanto terapéutico importante, la molécula misma no es lo bastante novedosa para justificar una patente".

   La opción del recurso jurídico ya ha sido utilizada por la sociedad civil en la India y en Brasil, con el propósito de revocar las patentes concedidas abusivamente sobre ciertos medicamentos y permitir el acceso a versiones genéricas, lo que ha supuesto reducir considerablemente los precios de los tratamientos, permitiendo acceder a ellos a enfermos que no se hubiera podido atender de no ser así.

   Médicos del Mundo cree que cualquier barrera de acceso a medicamentos que puedan mejorar la salud de las personas es "una limitación de un derecho humanos" y, por tanto, "una situación injusta". Y, bajo estas premisas, esperan que se abra un debate público sobre la fijación de los precios de los medicamentos y su impacto sobre el sistema de salud.

   Finalmente, reitera que la decisión de la Red Internacional de Médicos del Mundo de impugnar la patente tiene como propósito "propiciar el acceso universal a los tratamientos contra la hepatitis C en Europa y en el resto del mundo". Además, recuerda que numerosos especialistas, como los agrupados en el Grupo de Trabajo sobre Salud, Medicamentos e Innovación (GTSMI), han recordado que los gobiernos europeos disponen de varias opciones para facilitar los medicamentos necesarios a la ciudadanía a un precio asequible, desde la transparencia de precios a la emisión de licencias obligatorias para la fabricación de genéricos.

SITUACIÓN EN ESPAÑA

   El pasado año el Gobierno, tras llegar a un acuerdo con la farmacéutica, anunció que impondría un techo de gasto de 125 millones de euros en un primer año, y que solo se beneficiarán pacientes que no cuenten con otras alternativas terapéuticas. Posteriormente, y tras la movilización de afectados y organizaciones médicas, anunció una revisión de los criterios actuales y un Plan Nacional contra la enfermedad que ya se está elaborando.

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que entre 130 y 150 millones de individuos son portadores crónicos de hepatitis C; dentro de la UE, entre 7,3 y 8,8 millones de personas estarían infectadas por el virus; y en España se estima que 700.000 personas podrían tener anticuerpos contra el virus, de los cuales habrían desarrollado la enfermedad unas 480.000.

   La evolución natural de la enfermedad sin tratamiento lleva a un alto porcentaje de personas afectadas a la fibrosis, que puede progresar hasta la cirrosis hepática o el hepatocarcinoma; por lo que es, sin duda, un grave problema de salud pública.

   Médicos del Mundo ha reconocido la lucha que las asociaciones de personas afectadas por la enfermedad han emprendido en España para defender sus derechos, y espera que esta iniciativa pueda contribuir a lograr sus reivindicaciones de un tratamiento extensivo para las y los enfermos.