23 de junio de 2006

Médicos aconsejan vigilar a ancianos, enfermos, niños y quienes toman fármacos ante una posible ola de calor

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha enviado un documento a más de 2.500 centros de salud en el que aconseja extremar la precaución ante una posible ola de calor con las personas mayores, quienes toman medicación, enfermos crónicos y encamados, los menores de cuatro años, los que padecen alguna enfermedad mental o los que presentan obesidad.

En el caso específico del consumo de medicamentos, semFYC recomendó acudir a un centro de salud ante los primeros síntomas de malestar en el paciente para que el médico pueda ajustar la dosis adecuada de fármaco, según un comunicado de la entidad. Los pacientes que requieren un especial seguimiento debido a los efectos secundarios de los medicamentos que consumen son los pacientes con demencia o alzheimer, Parkinson, depresión u otras enfermedades mentales, hipertensión y diabetes que toman algunos fármacos e insuficiencia renal crónica.

Entre los fármacos que el médico debe tener en cuenta, figuran los diuréticos, antihistamínicos (alergias), anticolinérgicos (depresión, parkinson, etc), betabloqueantes (hipertensión), fenotiazinas (trastornos mentales). El abuso de sustancias tóxicas como el alcohol y la cocaína también aumenta el riesgo, según los médicos.

Las pautas para los profesionales en esta materia recomiendan vigilar el estado general de los pacientes, promover medidas higiénico-dietéticas (refrigeración, ventilación, hidratación), no retirar o disminuir el tratamiento farmacológico sin evaluar el riesgo-beneficio, evaluar la medicación que toma el paciente, incluida la automedicación, identificar los medicamentos que pueden alterar la adaptación del organismo al calor y evitar la prescripción de AINES. En caso de fiebre evitar la prescripción de paracetamol, así como recomendar al paciente no tomar ningún medicamento sin prescripción médica.

EN EL DOMICILIO

En el documento se advierte al profesional los factores que debe tener en cuenta cuando realice una visita a domicilio, como las personas que viven solas, si está protegida del sol, que la temperatura sea inferior a 28ºC, que haya frigorífico, bebidas, que vista ropas ligeras y que haya un teléfono a mano. El facultativo debe estar atento ante síntomas como problemas del sueño, cefalea, vértigos, fatiga, sensación de malestar, dificultades para la movilización, náuseas, vómitos, diarrea o discurso confuso.

Beber mucho líquido, protegerse del sol, ventilar adecuadamente los espacios, prestar atención a las personas más frágiles como niños y ancianos "y, en definitiva, actuar con sentido común sin confiarse en exceso" son las claves para prevenir las consecuencias de la ola de calor, según la semFYC.

Otras pautas son evitar comidas grasas y demasiado abundantes y aumentar la ingesta de frutas y verduras. En los domicilios, debe evitarse la entrada del sol y el calor. Con ese fin deben mantenerse las persianas bajadas e incluso cerrar las ventanas si el aire de la calle es muy caliente. Cuando llegue la noche hay que procurar subir todas las persianas y abrir las ventanas. Otras recomendaciones de los expertos son evitar esfuerzos físicos que generen intenso sudor, así como protegerse del sol con un sombrero y ropa ligera que transpire.

Entre los trastornos que puede provocar el calor destacan los calambres musculares, el agotamiento por calor y, en un nivel más grave, el golpe de calor, "poco frecuente, pero grave". En esta situación, la temperatura se eleva de manera rápida por encima de los 40º. Se caracteriza además por una pérdida de conciencia que apenas se recupera, piel roja y seca, pulso muy débil, mareo y gran confusión, explican los especialistas, que aconsejan desplazar al afectado rápidamente a un hospital, intentar bajarle la temperatura del cuerpo, y situarlo en una habitación refrigerada.