28 de junio de 2006

Un médico de familia afronta el cuidado de entre 100 y 200 enfermos terminales en toda su carrera profesional

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El médico de familia afronta la atención de entre 100 y 200 enfermos terminales a lo largo de su carrera profesional, por lo que "cualquier médico de familia debe saber cómo se atiende la fase final de la vida de un enfermo terminal en un domicilio, cómo manejar sus propias emociones ante un caso de este tipo o cómo debe utilizar fármacos sedantes", aseguró el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), el doctor Luis Aguilera, dentro de un taller de la XI Escuela de Verano puesta en marcha en Avilés (Asturias), y organizada por la semFYC y por la Sociedad Asturiana de Medicina de Familia y Comunitaria.

En todos los centros de salud hay un Programa de Atención Domiciliaria que, incluye a su vez, una parte dedicada al paciente inmovilizado y otra al paciente terminal. El presidente de la semFYC asegura que el 70-80% de los enfermos de cualquier edad inscritos en el programa de pacientes terminales fallece en su domicilio. "La muerte en el hogar requiere que la familia esté informada y perciba que el enfermo está recibiendo los cuidados adecuados", afirmó.

El médico de familia debe facilitar apoyo psicológico al entorno del paciente y ayudar a preparar el momento de la muerte y el duelo posterior para evitar que se haga patológico, continuó Aguilera.

Los Equipos de Soporte de Cuidados Paliativos de Atención Primaria pueden atender aquellos casos de mayor complejidad o acudir ocasionalmente a petición del médico de familia para valorar y orientar la atención que ofrecen los médicos y las enfermeras. El presidente de la semFYC añadió que "la cercanía y accesibilidad que definen la relación del paciente y el médico de familia facilitan la atención al enfermo terminal y a su entorno más cercano".

Con la familia hay una asistencia programada. No sólo se atiende en domicilio a paciente y familia, sino que, además, se planifican entrevistas en el centro de salud con ambas partes, de forma conjunta y por separado. En las visitas individuales, el cuidador principal resuelve dudas sobre dieta, alimentación, medicinas, cuidados, etcétera. De esta forma, los familiares pueden aprovechar para expresar dudas o temores que no se atreven a hablar directamente con el enfermo.