9 de diciembre de 2014

El médico que atendió al polaco fallecido no apreció "ningún síntoma" para dejarlo hospitalizado

SEVILLA, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

El médico interno residente del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla que atendió en el servicio de Urgencias a Piotr Piskozub, el joven polaco que falleció el día 2 de octubre de 2013 en el centro de acogida municipal después de haber sido dado de alta en este centro hospitalario, ha asegurado este martes que no apreció "ningún síntoma ni signo" en el paciente para dejarlo hospitalizado, por lo que le dio el alta médica.

En este sentido, fuentes del caso han informado a los periodistas de que este facultativo interno residente de segundo año en medicina interna ha declarado en la mañana de este martes como imputado ante la juez de Instrucción número 5 de Sevilla y ha explicado que, tras auscultar al joven polaco, "no advirtió ningún síntoma ni signo" más allá del deterioro físico que presentaba.

De este modo, y según las mismas fuentes consultadas, el médico ha relatado en su declaración ante la juez que el fallecido le dijo que únicamente quería un sitio dónde poder dormir y comer, por lo que, una vez descartó que "tuviera nada", el imputado "hizo todo lo posible" para tratar de ayudarlo y conseguirle alojamiento y comida.

El imputado, asimismo, ha indicado en su comparecencia que el joven polaco le dijo que era alcohólico y que no comía y ha añadido que, al darle el alta --firmada por el propio médico imputado--, Piotr "le dio las gracias por ayudarlo".

El pasado mes de noviembre ya declararon ante la juez las otras dos médicas imputadas en la causa, quienes aseguraron que no participaron en el tratamiento ni en el diagnóstico realizado al joven polaco, así como que tampoco le practicaron ninguna prueba ni intervinieron en su exploración.

Las facultativas declararon que Piotr "se quería ir" del centro hospitalario y explicaron que su única intervención consistió en apoyar al médico residente, quien les preguntó cómo se derivaba a esta persona a los servicios sociales, por lo que intervinieron en el "diagnóstico social".

El pasado mes de noviembre también declaró ante la juez, aunque en calidad de testigo, el coordinador de la Unidad de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, quien ratificó el informe que elevó en su día al Juzgado.

"PROBLEMA DE ÁMBITO SOCIAL"

En este informe, consultado por Europa Press, el coordinador de Urgencias concluye que el caso del polaco era "un problema de ámbito social y que lo más acertado en ese momento era, siguiendo el protocolo establecido, ponerse en contacto" con la Unidad Municipal de Emergencias Sociales y Exclusión Social.

El coordinador de Urgencias, además de ratificar el informe, subrayó que la atención dispensada al joven polaco "fue exquisita" por parte de todos los profesionales que lo atendieron, añadiendo que se siguió el protocolo en todo momento y que "se hizo todo lo que se tenía que hacer". También dijo que tuvo conocimiento de todas las pruebas a las que el fallecido fue sometido porque se lo dijo el médico que directamente se las practicó.

La imputación de los tres médicos del Virgen del Rocío se produjo después de que los forenses concluyeran en un informe elevado al Juzgado que Piotr, que medía 1,85 centímetros y pesaba 45 kilogramos, no recibió en el centro hospitalario el tratamiento adecuado a la "desnutrición severa" y a la "delgadez extrema" que presentaba.

EL INFORME FORENSE

El informe forense argumenta que lo "preceptivo" era la hospitalización de la víctima para "tratar de manera específica la malnutrición, corregir las carencias, suprimir las anomalías metabólicas e iniciar la alimentación", y, en segundo lugar, para "realizar las pruebas complementarias pertinentes para diagnosticar las posibles situaciones que puedan originar una malnutrición secundaria, ya que es esta la más frecuente en los adultos".