22 de febrero de 2006

Madrid.- Un 10% de inmigrantes se sienten discriminados en el servicio sanitario público, según el Ayuntamiento

La tasa de fecundidad es seis veces mayor entre las adolescentes extranjeras que las españolas

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

La salud de los inmigrantes residentes en Madrid es buena y padecen menos enfermedades crónicas que el resto de los ciudadanos, aunque un total del 10 por ciento de ellos se sienten discriminados en el servicio público sanitario, mientras que en el resto de la población esa percepción no alcanza el tres por ciento, según una encuesta realizada por el Ayuntamiento para conocer el estado de salud, hábitos, problemas a los que habitualmente se enfrentan y la imagen que esta parte de la población tiene del sistema sanitario.

El estudio, presentado hoy por el concejal de Seguridad, Pedro Calvo, pretende servir de base para desarrollar un Plan de Salud 2006-2010 con el objetivo de "corregir y mejorar las deficiencias" observadas en materia de salud de los inmigrantes, que incluya la implantación de medidas que mejoren el acceso de este colectivo a los servicios de salud, especialmente a los preventivos.

Según Calvo, el proyecto también contemplará la mejora del acceso a la planificación familiar de las mujeres inmigrantes, el fomento de hábitos de ocio saludables no sedentarios entre niños y adolescentes inmigrantes, y la promoción de colaboraciones interinstitucionales para disminuir el fracaso escolar en estos niños y habilitar medidas tendentes a reducir el tiempo que están solos.

Además, recordó que la encuesta se realizó durante el primer semestre de 2005, mediante entrevistas a 8.500 personas en sus domicilios, lo que garantiza más fiabilidad que las entrevistas telefónicas. El muestreo fue aleatorio y estratificado por edad, sexo y distrito.

PERFIL DEL INMIGRANTE

Durante su intervención, señaló que este sondeo ha permitido conocer que entre los inmigrantes hay una mayor paridad entre hombres (prácticamente el 50 por ciento) y mujeres que entre el resto de los madrileños, entre los que hay un mayor número de mujeres. La mayoría de los ciudadanos de otros países que llegan a la capital son jóvenes y en edad de trabajar. El 65 por ciento tiene entre 25 y 44 años.

Asimismo, el 77 por ciento de los extranjeros afincados en la ciudad pertenecen a clases sociales de trabajadores manuales cualificados y no cualificados frente al 46% de los nacidos en España. Disponen de menos espacio de vivienda que los madrileños (22 metros cuadrados de superficie por persona frente a los 33 metros cuadrados del resto de la población).

SALUD

Los adultos procedentes de fuera de España tienen mejor percepción de su salud que los madrileños. Esto no ocurre entre los jóvenes de entre 16 y 24 años de los que tan sólo el 37 por ciento perciben su salud como excelente y muy buena frente al 56 por ciento del resto de la población. Los inmigrantes padecen menos enfermedades crónicas que los demás madrileños, sólo a un tercio de ellos se le ha diagnosticado una dolencia de este tipo. Además, se ha detectado que no presentan mayor riesgo de padecer trastornos de salud mental, como depresión o ansiedad, que el resto de los madrileños.

Por su parte, la tasa de fecundidad (número de nacidos por cada 1.000 mujeres) es seis veces mayor entre las adolescentes extranjeras que entre las españolas. Esta diferencia se asocia a aspectos culturales y sociales propios de los países de origen de los inmigrantes.

Del mismo modo, el número de interrupciones voluntarias del embarazo es también seis veces mayor entre las adolescentes de otras nacionalidades. Sin embargo, la probabilidad de que un embarazo termine en una interrupción es aproximadamente la misma en españolas y extranjeras (54 y 53 por ciento, respectivamente), lo que implica que, si las inmigrantes tienen más abortos, es porque también tienen más embarazos.

SITUACIÓN DE LA INFANCIA

Los niños inmigrantes menores de 16 años pasan más tiempo solos y ven más la televisión que los otros niños madrileños. El 43 por ciento de los que tienen entre 8 y 15 años ven la televisión más de dos hora al día, lo que supone más del doble de lo que lo hacen los niños no inmigrantes de la misma edad.

Según los resultados del cuestionario Kidscreen sobre calidad de vida realizado a los niños inmigrantes, éstos tienen una peor percepción de su estado de salud y calidad de vida que los otros chicos de su edad. El 8 por ciento de ellos perciben su salud como mala o regular, el doble que los demás chicos de la Ciudad de Madrid.

Los niños inmigrantes se siente menos felices y tienen peor rendimiento escolar, especialmente los varones. Tan sólo un 54 por ciento de los niños extranjeros se sienten muy felices, frente al 66,2 por ciento de los niños no inmigrantes. El rendimiento escolar regular alcanza a uno de cada tres niños inmigrantes.