15 de agosto de 2007

Las madres que consumen comida basura durante el embarazo aumentan en sus hijos el riesgo de obesidad

MADRID, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las madres que durante el embarazo y lactancia se alimentan con comida "basura" podrían estar poniendo a sus hijos en riesgo de que coman en exceso y desarrollen obesidad, según un estudio del 'Royal Veterinary College' en Londres (Reino Unido) realizado en ratas y que se publica en la revista 'British Journal of Nutrition'.

Los investigadores descubrieron que las ratas alimentadas con una dieta de productos procesados como rosquillas, bollos, galletas, patatas fritas de bolsa y dulces durante el embarazo y la lactancia tenían crías que comían en exceso y preferían esta comida "basura" rica en grasas, azúcar y sal cuando se las comparaba con crías de ratas a las que se alimentaba con una dieta normal. Los autores del trabajo creen que los resultados podrían tener implicaciones en los humanos.

Según Stéphanie Bayol, autora principal de la investigación, "el estudio ha mostrado que comer grandes cantidades de comida basura durante el embarazo y lactancia podría alterar el control normal del apetito y promover un gusto exagerado por la comida basura en la descendencia". Según Bayol, esto llevaría a los hijos camino a la obesidad y haría cada vez más difícil la tarea de enseñarles hábitos sanos de alimentación.

En el control del apetito intervienen hormonas que lanzan señales al cerebro para regular el equilibrio de energía, el hambre y la saciedad. Anteriores investigaciones han mostrado que los alimentos muy procesados ricos en grasas y azúcares inhiben las señales de saciedad y promueven el hambre además de estimular los centros de recompensa o placer del cerebro.

"La exposición a una dieta materna basada en la comida basura durante la etapa fetal y lactante podría explicar por qué algunos individuos podrían encontrar más difícil que otros controlar su consumo de comida basura incluso cuando tienen acceso a alimentos más saludables en épocas posteriores de su vida", explica Bayol.