7 de febrero de 2014

El libro 'La otra cara de la Guerra Civil' muestra imágenes de heridos y su reconstrucción facial tras el conflicto

El libro 'La otra cara de la Guerra Civil' muestra imágenes de heridos y su reconstrucción facial tras el conflicto
FLICKR/COMSALUD

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

'La otra cara de la Guerra Civil', editado por Lunwerg para la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM), es una obra que alberga fotos y anotaciones de heridos por armas de fuego en la Guerra Civil Española y la posterior reconstrucción de sus rostros por parte del "pionero" en este tipo de cirugía, el doctor Jesús Martín Sánchez.

Esta publicación, que sale en el 75 aniversario del final de esta guerra, es un tributo tanto a la labor del cirujano como a sus pacientes, a los que los autores de este libro califican como "soldados anónimos con graves lesiones que se hermanaron en una contienda fraticida".

En este sentido, el vicepresidente de la SECOM, José Luis Cebrián, ha señalado que había una "justificación triple" para sacar esta obra a la luz. "Primero, ofrecerle a esta familia lo que nos pidieron, que mostrásemos la obra de su padre y de su tío y creíamos que deberíamos hacerlo, teníamos una obligación con ellos ya que nos dejaron como custodios de este material tan importante", ha afirmado.

"La otra es mostrar cómo el médico en la guerra tiene esa labor tan importante" y "destacar esos aspectos conciliadores de la guerra. La tercera sería presentarnos los cirujanos maxilofaciales, tener algo con lo que nos presentemos quiénes somos, qué hacemos y que nos represente ante otros cirujanos maxilofaciales de otros países", ha admitido.

De este modo, Cebrián ha apuntado que el doctor Martín Sánchez tuvo "ese espíritu científico que tanto a veces nos cuesta documentar", donde ha señalado que lo hizo "mediante fotos y unos dibujos excelentes". La labor de Martín Sánchez no se limitó a esto, sino a documentar "las cirugías que les realizaba, como quedaban y el tratamiento de las secuelas".

Además, el resultado de las cirugías que hacía este médico era tan positivo que muchas personas les enviaban instantáneas de cómo habían quedado tras la recomposición de sus rostros. "Muchas de estas personas se hacían dos o tres fotos en su vida y una de esas la dedicaban a enviársela al doctor que les había tratado del problema que tenían", ha señalado Cebrián.

Por su parte, el ex presidente de la SECOM, el doctor Arturo Bilbao, ha asegurado que algunas de las familias a las que había ayudado Martín Sánchez durante la guerra han dicho que era una personas "impresionante" y que "seguía teniendo trato con ellos después de la guerra".

Cebrián ha admitido que Martín Sánchez "intentó devolver a aquellos pacientes su aspecto previo al traumatismo, devolverles a "una vida digna", en referencia a algunos de los motivos que movieron a este cirujano a procurar mejorar la calidad de vida de los heridos en la guerra.

"No se limitó al tratamiento de las heridas, sino que siguió interviniéndoles para conseguir los mejores resultados estéticos y funcionales", ha afirmado este doctor.

PARA SUTURAR HERIDAS USABAN BOTONES

"Hay varios casos en los que se ve que para evitar que la tensión abra la herida después de suturarla, esta tensión se mantiene usando botones. Es una manera muy ingeniosa de hacerlo", ha manifestado el doctor Bilbao sobre algunas de las soluciones que Martín Sánchez tenía que acometer en su labor diaria.

También ha señalado cómo se las ingeniaban para evacuar a los heridos con unos medios tan escasos. "La evacuación no era como es ahora. Los medios eran pequeños, pero tenían capacidad para usar las cosas con múltiples fines y además muy bien aprovechadas", ha dicho Bilbao.

En este sentido, el doctor Cebrián ha destacado que las técnicas empleadas por el cirujano tienen, en su mayoría, "un resultado bastante logrado dadas las circunstancias y posibilidades de la época".

De este modo, el escritor, historiador y prologuista del libro, Juan Eslava Galán, ha apuntado que la obra supone "una experiencia valiosa que ha servido para que cirujanos posteriores hagan progresar las técnicas de reconstrucción de los rostros dañados, de las personas, lo que también entraña la reconstrucción del alma".

EL SOPORTE DEL TRATAMIENTO ES "TOTALMENTE DISTINTO" HOY EN DÍA

Cebrián también ha explicado que el soporte del tratamiento desde el primer momento es "totalmente distinto" en la actualidad del que tenían en aquella época. Según el doctor, los heridos ahora llegan a un hospital general intubados, vendados para que no sangren, se le estabiliza y después se le realiza un escáner al que "este hombre no tuvo acceso".

Este médico ha explicado que el tratamiento primario quizás "no cambie tanto" hoy en día con respecto a la Guerra Civil. "Está encaminado a asegurar la vida del paciente, pero la mejora en las técnicas de sostén del paciente permiten que el paciente no se infecte, porque usamos antibióticcos y en la Guerra Civil no existían prácticamente", ha dicho.

Por último, se ha referido al tratamiento de las secuelas y ha señalado que eso sí "ha variado radicalmente". "Hoy podemos ofrecer una gran variedad de posibilidades a la hora de tratar las secuelas que produce el traumatismo facial que siguen siendo devastadoras", ha finalizado.