14 de enero de 2006

Un jurista advierte de que la ley antitabaco está favoreciendo a los fumadores con "tiempos extras" de descanso

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Derecho y socio del bufete de abogados Cuatrecasas, Salvador del Rey, defendió hoy que la nueva Ley de Prevención del Tabaquismo plantea algunos casos injustos, en el sentido de que "algunas empresas están concediendo un tiempo extraordinario" a los fumadores para que puedan salir a fumar del que no gozan el resto de empleados.

El jurista comentó a Europa Press Televisión que una de las dudas más consultadas estos días sobre la nueva ley afecta precisamente al "supuesto privilegio que los fumadores activos tienen frente a los pasivos en cuanto a un tiempo extraordinario dedicado a fumar", tiempo que no se recupera después en la oficina.

Sin embargo, Del Rey explicó que los fumadores no disponen legalmente de "ningún tiempo extra respecto al fumador pasivo" y afirmó que el hecho de que ciertas empresas estén concediendo un tiempo extraordinario a los fumadores es sólo "con la intención de adaptarse a la nueva situación" y porque entre otras cosas, la ley no obliga a habilitar un espacio para poder fumar con lo que el tiempo del cigarrillo se demora si se ha de salir a la calle.

Estas y otras dudas sobre la nueva ley están recogidas en el libro 'La aplicación de la ley de prevención del tabaquismo en los centros de trabajo', que Del Rey acaba de publicar. El libro expone cómo se vive la prohibición de fumar en el entorno laboral y "la posibilidad de habilitación de zonas para fumadores, las infracciones y sanciones".

En opinión del autor, uno de los retos de las empresas es "el conflicto que se plantea al tener que denunciar a un compañero" que fuma en el trabajo o en algún espacio donde no está permitido como pasillos, escaleras, etc... "El tabaquismo pasivo supone un riesgo para la salud", comentó Del Rey y, teniendo en cuenta que el "centro de trabajo es el lugar donde empleamos más tiempo de nuestra vida", la ley tiene que ser, a su juicio, "analizada como una ley de sanidad".

Respecto a las críticas que algunos hosteleros han vertido sobre la ley, Del Rey afirmó que aunque "es posible que el ministerio de sanidad haya optado por la división de locales de más de 100 metros para suavizar el impacto de la ley", la medida supone "una contradicción porque los locales donde se sigue permitiendo fumar, el trabajador no está cumpliendo la ley".