18 de octubre de 2006

Inyecciones de una proteína natural del cerebro mejora la recuperación del ictus en ratas

MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

Una proteína que se produce de forma natural en el cerebro mejoró la recuperación del ictus cuando se inyectó hasta tres días después de su inicio, según un estudio dirigido por la empresa Sygnis Bioscience AG en Heidelberg (Alemania). Las conclusiones del estudio, que podrían ser utilizadas en el desarrollo de un fármaco eficaz para el tratamiento del trastorno, se publican en la revista 'BioMed Central Biology'.

La investigación, realizado en ratas, muestra que una inyección del factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF, según sus siglas en inglés), cuya función en el cerebro es controlar la formación de neuronas y contrarrestar su desaparición, reduce el tamaño del área afectada por el ictus una tercera parte cuando se inyecta cuatro horas después de su inicio.

El estudio también muestra que las inyecciones regulares retrasadas de G-CSF que se administran hasta tres días después de un ictus inducido son eficaces para restablecer las funciones motoras en las ratas. El estudio es el primero que muestra que G-CSF puede ser eficaz incluso si se inyecta pasado este tiempo tras el ictus.

Los investigadores utilizaron dos tipos de modelos de rata del ictus para evaluar los efectos de las inyecciones de G-CSF sobre su recuperación. El primer modelo fue utilizado para medir el impacto de las inyecciones sobre el tamaño del área cerebral afectada, identificada por la presencia de neuronas destruidas. En este modelo se administró a los animales una única dosis de G-CSF de 60*g por kilogramo de masa corporal cuatro horas después del ictus. Los investigadores demuestran que el tamaño del área afectada se redujo un 34,5 por ciento en las ratas.

Los autores del estudio utilizaron el segundo modelo para evaluar el efecto de G-CSF sobre el desarrollo funcional de los animales. En este modelo, se administró a las ratas 10 g por kilogramo de masa corporal pasadas las 24 o 72 horas el momento del ictus durante un periodo de 10 días. Las ratas tratadas mostraron una mejoría en comparación con ratas tratadas con placebo en la realización de un ejercicio diseñado para probar sus capacidades físicas y su coordinación.