17 de abril de 2006

Un interruptor genético que evita el cáncer está relacionado con el crecimiento animal

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigadores norteamericanos han desvelado que un 'interruptor genético' denominado PTEN, que actúa como supresor tumoral evitando que las células se conviertan cancerosas, es el mismo que regula el crecimiento y desarrollo de la lombriz intestinal 'Caenorhabditis elegans'. El descubrimiento, que se publica en el último número de la revista 'Current biology', puede aportar pistas para el desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer, según sus autores.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de las universidades de California y Minnesota (Estados Unidos) pone de relieve, a juicio del profesor Joel H. Rothman, uno de los autores, "llamativos paralelismos" entre el control del desarrollo durante el proceso normal de maduración de un organismo y el crecimiento del cáncer.

"Comprobamos que las células cancerosas lo que hacen en muchas ocasiones es lo mismo que las células normales implicadas en un proceso de desarrollo animal, sólo que en un lugar y en un momento desafortunados", explica.

Según Rothman, en el transcurso de la vida hay un momento para crecer y otro para quedarse estacionario. "Muchas criaturas se mantienen en estado estacionario hasta que las condiciones para el desarrollo son las adecuadas. Una diminuta secuoya, por ejemplo, puede permanecer durante años encerrada en su semilla. Sólo cuando la semilla nota la presencia de agua inicia el desarrollo hasta convertirse en un árbol adulto. Muchos animales detienen también su desarrollo hasta que el medio que les rodea es el adecuado".

Pero el proceso es también el mismo en el caso de las células, que constituyen las unidades básicas de vida, ya que muchas de ellas permanecen en estado latente, sin crecer ni multiplicarse, hasta que reciben el estímulo adecuado, como por ejemplo un problema o una herida. Sin embargo, cuando los 'frenos' de este mecanismo fallan, las células pueden seguir multiplicándose indefinidamente convirtiéndose en cancerosas. Estos 'frenos' son proteínas llamados 'supresores tumorales'.

Es precisamente uno de estos supresores tumorales, el PTEN, el que hace que la citada especie de lombriz intestinal permanezca en estado latente bloqueando el crecimiento celular cuando no hay comida. De hecho, cuando este 'freno' es defectuoso, las lombrices crecen aunque no haya alimento.

"El intento de estos animales de crecer cuando no deberían no sólo es análogo al crecimiento y la proliferación inadecuada de las células cancerosas, sino que también involucra a los mismos agentes", indica el investigador, que espera poder encontrar otros genes a partir de ahora que puedan convertirse también en dianas para los fármacos antitumorales.