4 de agosto de 2006

Las interrupciones programadas en el tratamiento del VIH podrían reducir sus efectos secundarios asociados

Las interrupciones programadas en el tratamiento del VIH podrían reducir sus efectos secundarios asociados

MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La detención de la terapia antirretroviral en pacientes infectados por VIH durante periodos temporales programados podría reducir los efectos secundarios y costes del tratamiento, según un estudio del Hospital Universitario de Ginebra (Suiza) que se publica en la revista 'The Lancet'.

Los expertos explican de que a pesar de su extrema eficacia en la prevención del Sida, el tratamiento de por vida con terapia antirretroviral altamente eficaz (HAART, según sus siglas en inglés) es cara y puede conducir a graves efectos secundarios como daños hepáticos. La disminución del tiempo en el que los pacientes reciben la HAART podría resolver estos problemas pero la interrupción de la terapia podría aumentar el riesgo de progresión de la enfermedad. El virus podría también convertirse en resistente a la terapia si el tratamiento se detiene y concentraciones bajas del fármaco se mantienen en el organismo.

Los científicos evaluaron si realizando detenciones programadas en el tratamiento de HAART fue tan eficaz como proporcionara los pacientes el tratamiento sobre una base de continuidad. Un total de 430 pacientes con VIH crónico fueron situados o bien en un grupo de interrupción programado, donde el tratamiento se detenía temporalmente dependiendo de su respuesta inmune, o en un grupo en el que la terapia se proporcionó de forma continuada durante 22 meses.

Los resultados mostraron que los niveles de resistencia y control del virus del VIH fueron similares entre los dos grupos. Ciertos efectos secundarios como la diarrea y las nauseas fueron también menos frecuentes en este grupo, mientras que manifestaciones menores del VIH, como los hongos orales, fueron más comunes.

B. Hirschel, autor principal del estudio, concluye que los resultados proporcionan tranquilidad sobre el temido riesgo del desarrollo de resistencia y pérdida de eficacia del tratamiento. Las interrupciones programadas de la terapia durante muchos meses, con un ahorro sustancial en medicamentos, puede anticiparse, sobre todo en pacientes cuyo sistema inmune nunca fueron dañados por el VIH.