15 de marzo de 2012

El Instituto Catalán de Salud recurrirá el fallo que le obliga a indemnizar a una paciente que fue 150 veces a Urgencias

El Instituto Catalán de Salud recurrirá el fallo que le obliga a indemnizar a una paciente que fue 150 veces a Urgencias
EUROPA PRESS

BARCELONA, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Catalán de la Salud (ICS) recurrirá ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) la sentencia que le obliga a pagar 300.000 euros a una paciente que acudió 150 veces a Urgencias y centros hospitalarios durante 19 años.

El ICS ha defendido las "buenas prácticas clínicas" llevadas a cabo por el Hospital de Bellvitge durante este tiempo, y ha confiado en que el alto tribunal le de la razón, ya que tanto los dictámenes periciales que acompañan la demanda como los del Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas (Icams) y del perito judicial indican que todas las actuaciones eran correctas.

Como avanzó Europa Press, el Juzgado Contencioso-administrativo 17 de Barcelona condenó al ICS a indemnizar a la mujer ante un "caso evidente y escandaloso de fallo generalizado del sistema médico", por el que la paciente se ha visto sometida a tortura médica, según él juez, llegando a ser diagnosticada de las más variadas dolencias e incluso de ser hipocondríaca.

Según el fallo, la mujer había sido intervenida de una ligadura de trompas, que le dejó dolores en la zona, obligándole a visitar Urgencias durante dos decenios hasta ser diagnosticada de prolapso en un centro privado, que la operó con éxito.

La paciente había sido operada en 1984 en el Hospital de Sant Boi a los 25 años para su esterilización tubaria mediante laparoscopia y sin incidencias durante la intervención, aunque desde esa fecha "se inició una larguísima serie de visitas a centros hospitalarios" por molestias pelvianas.

"HIPOCONDRÍACA CON CANCEROFOBIA"

En estas visitas los diagnósticos fueron muy diversos, con dismenorreas, anexitis aguda, cistitis, microcistitis, salpingitis, endometriosis, crisis de ansiedad, hematuria, infecciones, cólico nefrítico, litiasis de vías urinarias e incontinencia, entre muchos otros, hasta que en una visita en 1996 se la calificó como "hiponcondríaca muy acentuada con cancerofobia".

Finalmente, la paciente acudió al Instituto Dexeus, donde se le diagnosticó un prolapso uterino de segundo grado, por el que se le practicó histerectomía por vía vaginal.

En 2004, la mujer presentó una reclamación de responsabilidad patrimonial, que fue desestimada ante las alegaciones del ICS de que "resulta sorprendente que un prolapso uterino de grado dos pasara inadvertido en todas las pruebas médicas".