4 de marzo de 2008

Identifican un mecanismo molecular que controla la presión sanguínea

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Iowa han identificado un mecanismo molecular en los vasos sanguíneos que controla la presión de la sangre y el funcionamiento vascular y que podría explicar por qué ciertos fármacos para la diabetes tipo 2 también parecen bajar la presión sanguínea de los pacientes. La investigación, que podría conducir al desarrollo de nuevos fármacos antihipertensivos, se publica en la revista 'Cell Metabolism'.

Una mayoría de pacientes con diabetes tipo 2, que está asociada con la obesidad y el síndrome metabólico, también están bajo riesgo de problemas cardiovasculares graves que incluyen la aterosclerosis, el ataque cardiaco, el ictus y la hipertensión.

El estudio se centra en una proteína llamada receptor gamma activado por el proliferador de la peroxisoma (PPAR gamma), que juega un papel crítico en el metabolismo de la grasa y la acción de la insulina y parece vincular trastornos metabólicos, como la diabetes tipo 2, con la enfermedad cardiovascular.

Los fármacos denominados tiazolidinedionas (TZD), utilizados para tratar la diabetes tipo 2, se dirigen y activan los PPAR gamma. Además de controlar el azúcar en sangre, estos fármacos también parecen bajar la presión sanguínea.

Los investigadores evaluaron la posibilidad de que estos dos efectos beneficiosos de las TZD estén producidos a través de dos mecanismos diferentes de los PPAR gamma y para ello bloquearon en ratones el funcionamiento de los PPAR gamma en los músculos lisos vasculares que rodean los vasos sanguíneos. Estos animales desarrollaron hipertensión y anomalías vasculares muy graves que se asemejaban a trastornos vasculares observados en pacientes con diabetes tipo 2 avanzada.

Según explica Curt Signmund, director del equipo de trabajo, "parece que cuando PPAR gamma está activado inicia una cascada de episodios que protegen los vasos sanguíneos. Cuando interferimos con el mecanismo de PPAR gamma, aquellos mecanismos protectores desaparecen y los vasos sanguíneos funcionan mal".

Aunque los fármacos TDZ han sido utilizados durante muchos años para tratar la diabetes tipo 2, tienen efectos secundarios graves que incluyen el aumento de peso y la retención de líquidos. Un estudio reciente también sugiere que estos fármacos podrían aumentar la incidencia de ataques cardiacos en pacientes diabéticos.

Sigmund señala que es habitual pensar que cuando un fármaco tiene efectos secundarios graves la molécula a la que se dirige el medicamento deja de ser importante y añade que este no es el caso. "Sabemos por nuestro estudio y por otros que la molécula sigue siendo muy importante, sólo necesitamos fármacos con una especificidad superior", concluye el investigador.

PPAR gamma es un factor de transcripción y cuando está activado se inicia una cascada de señales que controla la expresión genética, algunos genes se activan y otros se desactivan. En particular, los genes inflamatorios se desactivan y los genes antioxidantes se activan.

Según los investigadores, al identificar el mecanismo de PPAR gamma, la siguiente cuestión para los investigadores es qué genes se activan o desactivan para producir el efecto antihipertensivo. La identificación de estos genes podría conducir a métodos más específicos para tratar la hipertensión y la enfermedad vascular en pacientes con diabetes.