26 de enero de 2009

Identificado el vínculo genético de la psoriasis

DETROIT, (OTR/PRESS)

Nuevos tratamientos y medicamentos contra la psoriasis --una enfermedad dermatológica reconocible por la pérdida de pigmentación en zonas de la piel-- podrían estar cerca. Un grupo de científicos del Departamento de Dermatología de la Universidad de Michigan y del School of Public Health han encontrado "puntos calientes" en el ADN que pueden revelar diferencias genéticas en aquellos individuos que sufren psoriasis. Según esta investigación, cualquier variación en la estructura de los genes IL23A, IL12B y IL23R pueden predisponer a una respuesta inmune crónica que derive en psoriasis.

La psoriasis afecta a unos 7,5 millones de personas en Estados Unidos, causando dolor y picores en la piel, que se vuelve escamosa. Pero en muchos casos la psoriasis no es sólo desfigurante: entre el 10% y el 30% de estos pacientes desarrollan artritis psirásica, una dolorosa inflamación de las articulaciones. Los tratamientos actuales, que incluyen diferentes agentes inmunosupresores, no siempre son efectivos y pueden causar efectos secundarios graves.

La psoriasis tiene además un fuerte componente genético: un niño con dos padres afectados tiene un 50% de posibilidades de desarrollarla. Pero los genes responsables de esta enfermedad todavía no se han entendido completamente. Para lograrlo, los investigadores de vanguardia utilizan la tecnología genómica para identificar las señales genéticas sutiles que influyen en el riesgo de la psoriasis. Para ello, exploran millones de variaciones de ADN para encontrar aquellas que se presentan más en pacientes con psoriasis que en las personas no afectadas.

"Este descubrimiento pone de relieve el papel de varios genes en la medición de la respuesta inmune que resulta en psoriasis", explica Goncalo Abecasisi, investigador del proyecto y profesor asociado de bioestadística en la School of Public Health. "Algunos de los genes de relieve, como el IL-23 ya se están tratando con terapias eficaces de la psoriasis. Otros, como el TNFAIP3 y TNIP1 pueden convertirse en objetivos para los tratamientos de la psoriasis en el futuro", añade.

En esta investigación, publicada en 'Nature Genetics' y recogida por otr/press, el equipo buscó polimorfismos de nucleótido único (SNP), o cambios en el ADN. Estas exploraciones iniciales marcaron diferencias en, al menos, tres sitios previamente identificados.

VARIACIÓN EN LOS GENES

El estudio es el primero en identificar los cambios en el gen IL23A en pacientes con psoriasis. En particular, dos de los genes identificados previamente y relacionados con la psoriasis (IL12B y IL23R) codifican las proteínas que se unen a las proteínas IL23A. Según el estudio, variaciones en la estructura de cualquiera de estos tres genes pueden predisponer a la población a la respuesta inmune crónica que, en última instancia, resultará en la psoriasis.

El equipo también encontró que las señales genéticas de las proteínas activadas por el TNF, una de las principales moléculas de señalización implicadas en la inflamación, son distintas en los controles sanos. Asimismo, dos genes activados por el TNF-TNFAIP3 y TNIP1 se presenta fuerte asociación con la psoriasis. Juntos, estos genes limitan la respuesta inmune. Las variantes de TNFAIP3 también se han asociado con el lupus y la artritis reumatoide, otras dos enfermedades autoinmunes.

Estos datos genéticos aumentan las posibilidades de encontrar nuevas terapias para luchar contra la psoriasis. Y es que una vez que el catálogo completo de genes de esta enfermedad ha sido identificado, es posible generar un "perfil de los genes de la psoriasis", que permite predecir con precisión el riesgo de desarrollar la enfermedad. Esta labor podría, en el futuro, ayudar también a evaluar el riesgo de un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular, ya que la psoriasis provoca un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria.

Pero estos avances podrían ir más allá. El número de genes identificados con la enfermedad podría triplicarse si aumenta en dos o tres veces el tamaño de la muestra. Por ello los investigadores animan a participar a todos los pacientes con psoriasis.