17 de marzo de 2006

Los hijos de padres fumadores tienen el doble de probabilidades de iniciarse en el hábito, según los médicos

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los hijos de padres fumadores tienen el doble de probabilidades de empezar a fumar que los hijos cuyos progenitores no consumen tabaco, según la psicóloga Teresa Salvador, miembro del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo y del Comité para una Vida Sin Tabaco.

Esta experta recordó un reciente estudio según el cual un 30 por ciento de los padres españoles fuman en presencia de sus hijos, "lo que provoca que los niños vean el consumo de tabaco como un hábito normal, no perjudicial".

Según la psicóloga, los niños son especialmente vulnerables a la exposición continua al Humo Ambiental del Tabaco (HAT) porque, al ser más pequeños, respiran más rápido e inhalan más productos químicos nocivos. En este sentido, dijo que está comprobado que los niños que viven en un entorno tabáquico enferman más a menudo. "A corto plazo, el humo produce irritación de los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones; mientras que a largo plazo, implica un aumento del riesgo de padecer cáncer de pulmón en un 30 por ciento y en un 25 por ciento la mortalidad por cardiopatía isquémica", advirtió.

Teresa Salvador destacó que para muchos adolescentes fumar ha sido hasta ahora signo de madurez, de ser adulto. En su opinión, las cosas empiezan ahora a cambiar, a raíz de la aplicación de la nueva Ley Antitabaco. "Los más pequeños de la casa son conscientes poco a poco que el tabaco es malo para la salud, y reclaman a sus padres que dejen de fumar", dijo.

En su opinión, el apoyo de un tratamiento efectivo como la Terapia Sustitutiva de Nicotina (TSN), que duplica las probabilidades de éxito de dejar de fumar, y el apoyo de los hijos "es el binomio perfecto para conseguir el reto". "La salud de nuestros hijos puede ser el mejor estímulo para decidirnos a dejar de fumar", concluyó.