25 de febrero de 2006

Gripe aviar.- Productores de pollos afirman que los controles de seguridad impiden la llegada de aves infectadas

VALLADOLID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La estructura física y ubicación de las explotaciones avícolas y las diversas barreras en forma de controles de bioseguridad existentes en la mayor parte de las granjas del sector, integradas en la organización interprofesional española Propollo, impedirían la llegada de una posible ave infectada al consumo humano, según los expertos.

Así, lo explicó en declaraciones a Europa Press Televisión el veterinario de la organización César Hernández, portavoz de esta entidad que agrupa profesionales del sector avícola incluidos productores, transportistas y vendedores. "Es imposible que pase a la cadena alimentaria, ya que hay un montón de filtros antes de que pueda llegar a ella", afirma, al tiempo que añade que, de todos modos, el virus que provoca la gripe aviar se destruiría al cocinar el pollo de la forma habitual.

"La alarma existente es excesiva porque el riesgo de contagio para la población que no tiene contacto con la avicultura es inexistente", sostiene Hernández.

Tal y como puede observarse en las instalaciones homologadas por la organización, las naves de las granjas de pollos que contienen estos animales están herméticamente cerradas y cubren sus ventanas con mallas (lo que impide la entrada de otras aves, animales silvestres y roedores) y están rodeadas de un vallado perimetral que impide la entrada de personas ajenas y animales.

Asimismo, antes de llegar los pollos reciben vacunación contra bronquitis y enfermedades víricas de carácter zootécnico, tras recibir tratamiento en las plantas de incubación, además de pasar por controles que permiten descartar que estén infectados con salmonella.

A los controles internos de las integraciones avícolas y de las empresas productoras a los animales recién llegados se unen los de la Administración, que realiza chequeos aleatorios sobre salmonelosis y gripe aviar.

CONTROL EN LAS EXPLOTACIONES DE REPRODUCTORAS

Hernández añade además que "en las explotaciones de reproductoras, de las madres de estos los pollos", se observa más aún que no exista un posible contacto con aves que puedan estar infectadas porque "en ello les va el porvenir" a los productores. "En ese aspecto estamos bastante tranquilos, están con unas medidas de bioseguridad más extremas", añade.

El veterinario de Propollo manifiesta que el control es tal que existen "filtros" para que un huevo en un mal estado ocasionado por cualquier motivo "no salga de la incubadora". Por ello los controles de bioseguridad por los que pasa un pollo contemplan una primera fase en la granja, una segunda antes de llegar al matadero, y sendas en el matadero "y las cadenas de alimentación".

Asegura que el contagio del virus de la gripe aviar sólo se puede contagiar, de un animal a otro, a través de la respiración y de los excrementos y que ese contacto debido al cerrado hermético de las naves es imposible, y que la entrada del H5N1 a través del calzado de un ser humano que hubiera pisado un excremento de animal infectado se descarta con la instalación de recipientes de cal que los elimina antes de acceder al interior de los habitáculos en los que los pollos conviven durante algo más de 40 días.