26 de diciembre de 2012

Grandes transfusiones de sangre añaden riesgo a los pacientes de ataque cardiaco con anemia

MADRID, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo metaanálisis de diez estudios que involucraron a más de 203.000 pacientes revela que las grandes transfusiones en pacientes de ataque cardiaco con anemia aumentan el riesgo de muerte, según los resultados de esta investigación, publicados en 'Archives of Internal Medicine'.

Cuando los pacientes de ataque al corazón acuden a urgencias con algún grado de anemia o pacientes con anemia tienen un ataque al corazón, los médicos tienden a una transfusión de sangre porque podría ayudar a que el corazón obtenga más oxígeno. Pero recientes directrices sugieren que no hay buena evidencia para alentar o desalentar esta práctica común.

El siguiente paso para determinar el momento en que la práctica podría ser apropiada es realizar rigurosos ensayos aleatorios que generarán más datos decisivos de alta calidad, según el autor principal del estudio, el doctor Saurav Chatterjee, de la Escuela Médica Alpert de la 'Brown University' y del Medical Center Providence VA.

Para el análisis, publicado el 24 de diciembre en la revista 'Archives of Internal Medicine', Chatterjee y sus coautores combinaron y analizaron los datos de estudios en los que los pacientes con anemia con ataques cardiacos que recibieron transfusiones "liberal" (dos unidades o más de sangre o con una lectura de hematocrito superior al 30 por ciento), más restringidas o ninguna transfusión.

Lo que los investigadores encontraron, después de los ajustes estadísticos para el control de importantes factores médicos, fue que el riesgo de muerte fue un 12 por ciento mayor en las personas que recibieron transfusiones "liberales" que los que no lo hicieron. Por otra parte, el grupo que recibió estas grandes transfusiones tenían el doble de probabilidades de sufrir otro ataque al corazón.

"Lo que descubrimos es que la posibilidad de un perjuicio real existe con la transfusión --dijo Chatterjee--. Se practica en las salas de emergencia en todo Estados Unidos. Creo que ya es hora de que tengamos que responder a la cuestión de forma definitiva con un ensayo aleatorio". De los diez artículos que Chatterjee y sus colegaso revisaron, todos menos uno eran estudios observacionales y el único ensayo aleatorio fue una experiencia piloto pequeña.

"Algunos transfusiones son claramente necesarias", por ejemplo cuando los problemas de un paciente incluyen no sólo un ataque al corazón, sino también severo sangrado en curso, explicó Chatterjee, que añadió que también las transfusiones crean riesgos para la salud, como un aumento de la capacidad de coagulación porque las plaquetas pueden agruparse más o una respuesta inflamatoria inmune a la introducción de la sangre de origen exterior en el cuerpo.

Chatterjee y sus colaboradores decidieron peinar la literatura para determinar si, en casos debidamente combinados y analizados, los datos existentes podrían proporcionar alguna información y encontraron 729 estudios potencialmente relevantes, pero sólo diez tenían la información correcta para ayudar a responder la pregunta.

"Una de las cosas que nos llamó la atención es que hay muy pocos estudios en pruebas de transfusión absolutas. En nuestro caso, sin embargo, se encontró que el efecto era bastante consistentemente perjudicial en todo el espectro de los estudios, el espectro de tiempo y el espectro de los pacientes que se incluyeron en los estudios individuales", afirmó Chatterjee.

No obstante, dijo que el estudio no debe tomarse en el sentido de que las transfusiones deben detenerse por completo durante anémicos pacientes de ataque cardiaco, sino que los médicos deben seguir ejerciendo su criterio clínico, por lo menos hasta que se tengan resultados de un amplio y bien diseñado estudio clínico aleatorizado, pero que teniendo en cuenta el riesgo que se encontró en su estudio, es posible que los médicos quieran cambiar su forma de pensar acerca de dónde está la frontera entre los casos dudosos.