17 de febrero de 2012

El genoma del cáncer contagioso del demonio de Tasmania aporta información sobre su origen y propagación

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores ha secuenciado el genoma de un cáncer contagioso que amenaza al demonio de Tasmania, el mayor marsupial carnívoro. La catalogación de las mutaciones presentes en el cáncer ha aportado pistas acerca del origen del cáncer y cómo se hizo contagioso.

La investigación, publicada en el último número de 'Cell', ha revelado que el cáncer, que se propaga entre los animales por mordedura, surgió por primera vez de las células de una sola hembra de demonio de Tasmania. Este animal ha sido apodado 'El Demonio Inmortal', porque, a pesar de que murió hace más de 15 años, su ADN aun vive en la línea celular del cáncer contagioso que generó. Este cáncer provoca la aparición de tumores en la cara de los demonios afectados, que crecen rápidamente y causan la muerte en cuestión de meses.

"El cáncer del demonio de Tasmania es el único cáncer que amenaza con la extinción de toda una especie", afirma la doctora Elizabeth Murchison, autora principal del estudio, del Instituto Wellcome Trust Sanger, quien añade que "la secuenciación del genoma de este cáncer nos ha permitido catalogar las mutaciones que causan su origen y persistencia en la población".

El equipo encontró evidencias de diferencias genéticas entre los tumores, lo que indica que el cáncer se ha divergido genéticamente durante su propagación a través de la población del demonio de Tasmania. La búsqueda de diferencias genéticas entre los tumores de 69 demonios de Tasmania diferentes, en lugares distantes, permitió construir un mapa de la propagación del cáncer a través de la población -lo cual indica que algunos subtipos del cáncer pueden ser más virulentos que otros.

"Descubrimos que el genoma del cáncer del demonio de Tasmania tiene cerca de 20.000 mutaciones -un número menor de mutaciones de las que se encuentran en algunos tipos de cáncer humanos- lo cual indica que el cáncer no necesita ser extremadamente inestable para llegar a ser contagioso", explica el doctor David Bentley, coautor principal del Illumina Cambridge Ltd., "rastrear la historia de la evolución y la propagación de este tipo de cáncer nos ayuda a comprender, no sólo la causa de esta enfermedad, sino también a predecir cómo podría comportarse en el futuro".

La diseminación del cáncer entre las personas se previene por el sistema inmunológico que, normalmente, puede detectar tejidos extraños. En esta investigación, el equipo observó algunas pistas interesantes sobre cómo el cáncer del demonio de Tasmania puede engañar al sistema inmunitario. "Esta investigación es importante porque nos permite entender el patrón de propagación de la enfermedad, y esto puede ayudar a contener la epidemia.

Además, ahora tenemos podemos utilizar la secuencia del genoma para comprender más acerca de cómo este tipo de cáncer llegó a ser transmisible. Los cánceres que se transmiten a través de las poblaciones son, evidentemente, muy raros, pero debemos utilizar el ejemplo del demonio de Tasmania para entender dicho proceso, en el caso, muy poco probable, de que esta epidemia se llegue a producir entre los seres humanos", agrega el profesor Mike Stratton, coautor y director del Instituto Wellcome Trust Sanger.

La siguiente etapa de la investigación se encargará de mapear los genomas de miles de tumores del demonio de Tasmania, a fin de comprender la diversidad genética presente en el cáncer e investigar las interacciones genéticas entre el cáncer y la población de estos animales.