11 de abril de 2019

El gasto en Atención Primaria bajó 3 euros por habitante al año entre 2010 y 2016, según FADSP

El gasto en Atención Primaria bajó 3 euros por habitante al año entre 2010 y 2016, según FADSP
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MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

El gasto dedicado a la Atención Primaria disminuyó de 199,98 euros por habitante al año en 2010 hasta 196,30 en 2016 (una reducción del 1,84 por ciento), según el informe 'Repercusiones de la crisis sobre la Atención Primaria. Evolución en las CCAA', realizado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), con cifrfas del portal estadístico del Ministerio de Sanidad.

"La Atención Primaria en España continúa hoy en día infrafinanciada, con escaso personal sanitario, con demoras en las citas, insuficientes unidades de apoyo y principalmente es cuestionada por no ser capaz de consumar las necesidades básicas de salud que se requieren satisfacer frente a un sector privado cada vez más presente en la asistencia sanitaria de todos", resumen desde FADSP como conclusiones de su documento, presentado este jueves en Madrid.

De acuerdo con sus datos, el gasto por habitante ha disminuido en 8 CCAA, y el máximo y el mínimo se ha reducido en 0,26 euros por habitante al año: en 2010, el máximo fue de 252,57 en Extremadura, y el mínimo de 141,84 en Madrid; en 2016 el máximo es de 254,17 en Cantabria y el mínimo, nuevamente, en Madrid (167,15).

Analizando la influencia del 'color político' sobre esta situación, recogen que en 2010, el 71,42 por ciento de las CCAA gobernadas por patidos de izquierdas se encontraban por encima de la media (el 25 por ciento de las gobernadas por el PP, solo o en coalición) en cuanto a porcentaje de gasto sanitario en Atención Primaria. En 2016, eran el 55,55 por ciento de las CCAA 'de izquierdas' (el 66,66% de las gobernadas por el PP), mientras que el gasto per cápita en 2010 estaban por encima de la media el 66,66 por ciento (55,5% en el caso del PP), y el mismo porcentaje en 2016 (66,66% del PP).

En porcentaje del gasto sanitario público sobre el PIB, la situación es similar: se ha pasado del 14,88 en 2010 al 13,67 en 2016. A FADSP le "llama la atención" la gran variabilidad de los porcentajes según las distintas CCAA: en 2010, entre el 18,41 por ciento de Baleares y el 12,74% de Murcia; en 2012, entre el 16,76 por ciento de Extremadura y el 10,52 por ciento de Cantabria; y en 2016, entre el 17,7 por ciento de Cantabria y el 11,64 por ciento de Madrid.

"Es decir, la diferencia entre la que más dedica y la que menos lo hace se ha incrementado en estos años, lo que evidentemente fomenta la desigualdad. Probablemente, esta desatención presupuestaria está en el origen de la precaria situación y el descontento vivido en todo el país en este nivel asistencial", explican.

UN 3% MENOS DE MÉDICOS DE FAMILIA

Por otra parte, también han estimado el impacto que los recortes durante la crisis han tenido sobre los recursos humanos de la Atención Primaria, centrándose en 4 categorías profesionales: Medicina de Familia, Pediatría, Enfermería y personal administrativo.

Según su informe, la población por médico de familia en España disminuyó entre 2010 y 2017 en un 2,93 por ciento, es decir, menos que la disminución de la población, que lo hizo en un 6,12 por ciento, lo que "significa que se perdieron puestos de trabajo globalmente en esta categoría profesional".

Esta situación, sin embargo, "no se produce" en todas las CCAA, ya que aumenta la ratio de población en 4 CCAA (Baleares, Madrid, La Rioja y Asturias). "Aunque el efecto de aumento de población puede haber tenido algún impacto en las 2 primeras, en todo caso pequeño porque en Baleares el aumento es porcentualmente 10 veces mayor y en Madrid 2,61, en el caso de La Rioja y Asturias es poco comprensible, porque ha disminuido la población de manera significativa", explican.

El documento calcula que el porcentaje de médicos con más de 1.500 tarjetas sanitarias asignadas es "elevado", pese a que ha bajado "ligeramente" en ese periodo: del 45,11 por ciento en 2010 al 41,49 por ciento en 2017. Por el contrario, critican que el porcentaje de profesionales que cuentan con más de 2.000 pacientes se ha incrementado en 0,45 puntos, lo que "no parece justificable".

El porcentaje de médicos con más de 1.500 tarjetas se reduce en la mayoría de CCAA, excepto en Andalucía (crece apenas un 0,03%), La Rioja (que pasa de 0 a 24,42% de profesionales) y Baleares, donde aumenta 4,01 puntos, alcanzado un "intolerable" 85,26 por ciento. En el otro extremo, en País Vasco ha disminuido en 21,56 puntos el número de profesionales con más de 1.500 tarjetas, 18,92 puntos en Navarra; y 16,45 en Valencia, pese a que las dos primeras han aumentado su población.

Las que tienen mayores porcentajes de médicos con más de 2.000 pacientes en 2017 son Madrid (7,81%) y Baleares (7,46%), "muy lejos del resto". "Lo más llamativo es el caso madrileño, donde este porcentaje casi se ha duplicado desde 2010 (cuando era del 4,25%), mientras que en Baleares ha bajado ligeramente desde entonces", comentan.

LA SITUACIÓN DE ENFERMERÍA, "ESPECIALMENTE PREOCUPANTE"

Las ratios de población infantil por pediatra han mejorado globalmente, pasando de 1.037 tarjetas sanitarias por profesional en 2010 a 1.018 en 2017 (-1,83%), de nuevo con gran variabilidad interautonómica. Todas las CCAA, excepto 6 (Baleares, Castilla La Mancha, Extremadura, Madrid, País Vasco y la Rioja), experimentan una disminución. "Vuelve a sorprender el caso de Madrid, que se coloca a la cabeza (crecimiento del 6,31%) y en una situación preocupante", advierten.

FADSP alerta también de que "la situación de enfermería es especialmente preocupante". "En España, existe un déficit muy importante de estos profesionales. Mientras la densidad de profesionales media de enfermería/1000 habitantes es de 9 en la OCDE, en nuestro país es de 5,5. A la vez, mientras en la mayoría de los países la ratio de profesionales de enfermería/de medicina en AP es de 2 o 3, en España es de promedio de 0,87 y está por debajo de 1 en todas las CCAA, con excepción de Navarra", exponen.

Entre 2010 y 2017, sin embargo, ha habido una ligera disminución de la población asignada por profesional de enfermería (-3,63%). A pesar de todo, es inferior al descenso de población, "lo que significa que ha habido una disminución del número total de estos profesionales en Atención Primaria". El descenso ha sido casi generalizado (excepto en Asturias, Baleares, Cantabria y Madrid). "De nuevo, llama la atención el caso madrileño, donde se alcanza la peor posición de todo el país, nada menos que 469 más que el promedio, un 30,31 por ciento más, una situación intolerable", valoran.

En cuanto al personal administrativo, critican de nuevo una "carencia preocupante". En cualquier caso, las ratios de tarjetas sanitarias por administrativo disminuyeron un 5,55 por ciento (169 menos de promedio), otra vez con gran variabilidad entre CCAA (incrementos en Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria y Castilla y León). "Como en la Enfermería, la ausencia de personal hace que se trasladen hacia otros profesionales de manera ineficiente tareas que podrían resolverse por estos trabajadores, y que crean cuellos de botella y sobrecargas en la asistencia", comentan.

"Faltan profesionales cualificados en varias categorías (Medicina de Familia, Pediatría, etc.). Se trata de un déficit provocado por una política miope de recortes en la formación de especialistas llevada a cabo por los gobiernos del PP. El número de plazas convocadas en el MIR pasaron de 7.288 en 2010 a 6.682 en 2013, 6.968 en 2016, 6.325 en 2017. Lógicamente, esto supone una disminución de los especialistas que terminan la formación correspondiente. Unido al aumento de la emigración de profesionales (habitualmente a países con mayor densidad de los mismos), esto ha generado la situación actual", concluyen.

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