11 de julio de 2012

FEAFES pide más recursos económicos y esfuerzos para lograr la plena integración social y laboral de enfermos mentales

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas Mentales (FEAFES) ha solicitado más recursos económicos y esfuerzos para lograr la plena integración social y laboral de los enfermos mentales. Y es que, según ha explicado su presidente, José María Sánchez Monge, es "imposible" cuantificar el impacto social y humano que supone un trastorno mental como la esquizofrenia.

"El gasto sanitario derivado del tratamiento de esta enfermedad es cuantioso, pero sin duda nada comparable a la sensación de aislamiento, reclusión o estigma social de las que son víctimas tanto pacientes como familiares", ha comentado durante su ponencia en el Primer Foro Internacional Nuevos Abordajes en el Tratamiento de la Esquizofrenia, organizado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), con la colaboración de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) y el apoyo de Roche Farma.

En este sentido, el experto ha mostrado su preocupación por la "poca atención" que se le ha prestado al deterioro de las habilidades sociales de las personas con enfermedad mental y su capacidad para integrarse en su entorno familiar como social, algo que, a su juicio, es una necesidad de "primer orden", dado que sin ellas "difícilmente" el paciente logrará "abrirse a su círculo más próximo y rehacer su vida social y laboralmente".

Actividades cotidianas como ir a trabajar, licenciarse en la Universidad o compartir una velada con amigos resultan "más difíciles" para estas personas ya que, por lo general, presentan alteraciones vinculadas con el comportamiento y las emociones, como apatía, desinterés, insociabilidad o falta de atención y concentración, lo que les dificulta llevar una vida normal.

Además, estas manifestaciones, también conocidas como síntomas negativos, han permanecido hasta ahora en un segundo plano, puesto que los tratamientos se han centrado en tratar los delirios y las alucinaciones --síntomas positivos de la patología--, pese a que su padecimiento es igualmente de incapacitante.

Por ello, ha comentado Sánchez Moge, el actual reto en el tratamiento de estas personas es abordar de forma global la esquizofrenia, tratando los síntomas positivos, los negativos y los déficits cognitivos. "Se trata de un gran paso hacia la recuperación y la reinserción del paciente en la sociedad", ha explicado.

En este sentido, ha valorado "positivamente" la psicoterapia y la atención en las unidades de salud mental comunitaria y, ha recordado que en ellas los individuos aprenden habilidades sociales básicas que le serán "muy útiles" para enfrentarse a la vida y ser autónomos. "En estos centros se trabaja mucho la adherencia al tratamiento, lo que evita un alto porcentaje de abandonos y, por lo tanto, reduce el riesgo de recaídas e ingresos hospitalarios", ha recalcado.

Diversos estudios han demostrado que la psicoterapia puede llegar a reducir hasta en un 47 por ciento el uso de medicamentos en pacientes con un alto índice de consulta médica. De este modo, el presidente de FEAFES ha subrayado que "lo primordial" del tratamiento es que el afectado logre cierto grado de autonomía, para lo que es "fundamental" que la terapia atienda a todo lo que tiene que ver con las relaciones y habilidades sociales del individuo.

GRAN ESTIGMA SOCIAL

Aunque sólo el 25 por ciento de las esquizofrenias debuta en la infancia y en la adolescencia, algunos de los síntomas relacionados con la enfermedad aparecen a edades tempranas, pese a que su diagnóstico no se produce hasta varios años más tarde.

En este sentido, Sánchez Monge ha comentado que las razones son diversas ya que van desde la estigmatización de la enfermedad mental, el miedo de los padres al rechazo social hasta la confusión entre las primeras manifestaciones con los efectos provocados del consumo de alcohol y de sustancias tóxicas.

"La inmensa mayoría de los jóvenes desconocen los riesgos para su salud del abuso frecuente de bebidas alcohólicas y estupefacientes. Es fundamental que sepan cómo actuar ante los primeros síntomas y qué deben hacer ante la aparición de un brote psicótico", ha zanjado.