26 de octubre de 2006

Un estudio demuestra que tratar la diabetes precozmente previene el deterioro de la salud cardiovascular del paciente

Un estudio demuestra que tratar la diabetes precozmente previene el deterioro de la salud cardiovascular del paciente

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

La detección y el tratamiento precoz de la diabetes en pacientes de riesgo, adultos mayores de 45 años, niños y adolescentes con sobrepeso, previene el deterioro de su salud cardiovascular. Esta es una de las conclusiones del estudio DREAM sobre la condición conocida como "prediabetes", que se presentó en el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares, organizado cada año por la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Según el presidente del Grupo de Trabajo de Corazón y Diabetes de la Sociedad Española de Cardiología, el doctor José Luis Palma Gámiz, existen "datos científicos suficientes que indican la presencia de enfermedad cardiovascular antes de la presentación de la diabetes clínica" a las que los médicos de cabecera deben prestar atención para su detección y tratamiento precoz.

"Los sujetos mayores de 40 años con historia familiar de diabetes u otros factores de riesgo como son el sobrepeso, el consumo de tabaco, padecer hipercolesterolemia o hipertrigliceridemia y, en general, todas aquellas personas en las que existen indicios de trastornos del metabolismo hidrocarbonado, pueden beneficiarse en gran medida de intervenciones precoces para la corrección de estos trastornos", comentó el doctor, según un comunicado de la SEC.

Palma hizo referencia a estudios que, como el DREAM, ponen de manifiesto las ventajas del diagnóstico y el tratamiento precoz. "El estudio DREAM se demostró una reducción del riesgo relativo de desarrollo de diabetes del 62% en el grupo tratado con rosiglitazona. Además, las personas que tomaron rosiglitazona tuvieron un 70% más de probabilidad de normalizar su glucemia respecto a los que tomaron placebo", explicó.

Para el doctor, es "clave" en la prevención el papel del médico de atención primaria e imprescindible para aumentar la efectividad del tratamiento que el paciente realice modificaciones en su estilo de vida, controlando la dieta, realizando ejercicio regularmente y en algunos casos, con la ayuda de terapias farmacológicas.