20 de mayo de 2006

El estrés moderado durante el embarazo no perjudica el desarrollo infantil, según un estudio

El estrés moderado durante el embarazo no perjudica el desarrollo infantil, según un estudio

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El estrés moderado durante el embarazo no perjudica el desarrollo infantil, según un estudio de la Universidad Johns Hopkins en Baltimor y el Instituto Nacional del Desarrollo de la Salud Infantil de Estados Unidos que se publica en la revista 'Child Development'.

Los investigadores pidieron a 137 mujeres embarazadas sanas con embarazos normales y de bajo riesgo que proporcionaran información sobre sus niveles de ansiedad y estrés entre las semanas 24 y 32 de su gestación, además de seis semanas y dos años después del nacimiento. Los investigadores también evaluaron las emociones de las mujeres durante el embarazo. Dos años después, los investigadores evaluaron el desarrollo mental y motor de los niños nacidos de esas mujeres, así como la capacidad de los pequeños para controlar con conducta y regular sus emociones.

Los autores de la investigación descubrieron que las emociones de las madres durante el embarazo estaban asociadas con el desarrollo infantil pero no en el sentido esperado. Las mujeres que informaron de mayor estrés y ansiedad durante el embarazo tuvieron niños que fueron en algún sentido más avanzados en su desarrollo mental y motor a los dos años. Esto siguió así incluso después de que se tuvieran en cuenta los niveles de ansiedad y estrés de las mujeres después del nacimiento, lo que puede influir sobre la crianza infantil en otros sentidos.

Además, no se dieron efectos del estrés o ansiedad prenatal sobre la capacidad de los niños de manejar sus propias emociones o controlar su conducta con una excepción: los niños de mujeres que informaron de emociones más negativas sobre estar embarazadas tuvieron de alguna forma una regulación conductual y emocional más deficiente. No se sabe, sin embargo, si esto es un efecto biológico específico o si las mujeres que eran muy negativas sobre estar embarazadas trataban a sus niños de diferente forma después del parto.

Según Janet A. DiPietro, autora principal del estudio, el estrés de suave a moderado se ha propuesto como importante para una adaptación de éxito al entorno tras el nacimiento y necesario para el desarrollo cerebral óptimo. Según DiPietro, las participantes del estudio tenían niveles de nutrición adecuados, tenían una economía estable y no estaban recibiendo tratamiento psiquiátrico.