27 de enero de 2008

España registra entre 15 y 25 casos nuevos de lepra al año, una cifra "muy baja y nada preocupante"

VALENCIA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

La lepra es una enfermedad infecto-contagiosa que no está erradicada, de la que se producen alrededor de medio millón de nuevos casos al año en el mundo, principalmente en países asiáticos y africanos. Sin embargo, también está presente en países occidentales como España, donde se diagnostican entre 15 y 25 casos nuevos al año, según la asociación Fontilles, que dispone del único hospital para el tratamiento de la enfermedad en nuestro país.

La incidencia de la lepra en España se está manteniendo en los últimos años en esta cifra, "muy baja y nada preocupante", según indicó a Europa Press Televisión el director médico en lepra de Fontilles, José Ramón Gómez Echevarría, quien explicó que en los últimos tiempos "hay un pequeño predominio de casuística" de enfermos "que vienen de otros países".

Muchas de estas personas, dijo, "vienen ya con tratamiento" de sus países de origen, y el resto son diagnosticadas cuando llegan a España, con lo que "no existe ningún problema importante".

A nivel mundial se registran unos 500.000 nuevos casos al año, 60.000 de ellos en niños, si bien la incidencia puede ser bastante mayor, ya que existen muchos países, "fundamentalmente en África", que no presentan censos de enfermos. Y es que, según el experto, "a muchos países no les interesa tener mucha lepra, porque puede deteriorar el turismo o su economía".

Las zonas más afectadas por la lepra, "desde el punto de vista histórico y de control de la enfermedad", son el sudeste asiático, "con India como país más afectado"; países sudamericanos como Brasil, "sobre todo sus estados más pobres", y África, especialmente países como Tanzania, Angola, República Democrática del Congo, Etiopía y Madagascar.

La lepra, según explicó José Ramón Gómez, es una enfermedad infecto-contagiosa causada por un germen, "familia del que produce la tuberculosis y la úlcera de Buruli", al que "le gusta vivir mucho en la piel, las mucosas y los nervios".

La causa del contagio "siempre es el hombre que no toma tratamiento" y que "cuando habla, estornuda o tose, elimina el germen al ambiente", explicó el doctor, quien añadió que la enfermedad también se puede transmitir por vía respiratoria.

DIFÍCIL CONTAGIO.

Sin embargo, insistió en que el contagio es "muy escaso", ya que la mayoría de personas tienen "un sistema defensivo bueno" que lucha contra la enfermedad. Quienes enferman suelen ser personas "predispuestas" a padecer esta patología, y que se encuentran en unas "condiciones sociales no favorables", con hacinamiento y mala higiene y alimentación.

Esta enfermedad tiene un tratamiento "útil", compuesto por tres drogas, que se utiliza desde 1982. Estos fármacos destruyen los gérmenes, "lo que es bueno para el paciente, porque la enfermedad no avanza, y también es bueno para los que conviven con el enfermo, porque no se van a contagiar".

En este sentido, el médico destacó que, además de tratar, es "muy importante" diagnosticar a tiempo la enfermedad, para evitar que aparezcan alteraciones en nervios y extremidades. La enfermedad comienza con unas manchas en la piel que no tienen sensibilidad, pero el problema llega cuando afecta a los nervios, puesto que ocasiona alteraciones sensitivas y de movilidad que, aunque sean tratadas, tendrán secuelas de por vida.

No obstante, el doctor indicó que en la actualidad no se muere nadie de lepra, y que los enfermos suelen fallecer de otras causas. "Si diagnosticamos pronto y tratamos bien, es raro que un paciente muera hoy en día", resaltó.

IDEAS PRECONCEBIDAS.

Gómez quiso lanzar el mensaje en el Día Mundial contra la Lepra de que "queda mucha lepra" y que éste "sigue siendo un problema muy importante de salud pública" en algunas zonas del mundo. Destacó también que esta enfermedad tiene tratamiento y que hay que quitarse "esa idea un tanto bíblica y antigua de la enfermedad, con pacientes muy deteriorados, muy feos, llenos de úlceras y heridas". En este momento, dijo, la lepra se puede controlar "muy bien" y hay que "seguir luchando contra ella".

El director médico de Fontilles señaló que la lepra es una enfermedad de la que "se sabe poco, y lo poco se sabe mucha veces es mal informado". Así, dijo, es una patología en la que el paciente "esconde su diagnóstico" y no hablan en libertad y en público de la misma. "Por la mala información que tenemos, todavía le queda al paciente un estigma e intenta ocultarlo", agregó.