8 de mayo de 2014

España, primer país europeo que incorpora una herramienta para controlar a pacientes que han sufrido un ictus

MADRID, 8 May. (EUROPA PRESS) -

España va a incorporar por primera vez en Europa el 'Cuestionario Post-Ictus', una herramienta desarrollada por la Organización Mundial del Ictus (WSO, por sus siglas en inglés) que permite a los profesionales sanitarios identificar mejor y "más rápido" los problemas que surgen tras un ictus.

Además, permite también que los pacientes reciban cuanto antes el tratamiento más adecuado y sean derivados al especialista apropiado. De esta forma, España se convierte en el primer país europeo, y el segundo en el mundo --por detrás de Canadá-- en establecerlo, gracias a la colaboración entre la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) y Allergan.

"Es la primera vez que se implantará en la sanidad española un protocolo de estas características, centrado en mejorar la discapacidad del paciente que ha sufrido un ictus, y que convierte al rehabilitador en la figura clave orientada a mejorar la calidad de vida del enfermo y del cuidador, sobre todo en los primeros 6 meses tras el ictus, que son fundamentales", ha asegurado la presidenta de SERMEF, Roser Garreta.

Con esta nueva herramienta, prosigue, a partir de ahora los pacientes serán valorados por el rehabilitador de una manera estrecha para prevenir o tratar a tiempo la aparición de las secuelas del ictus, y podrán recibir los cuidados más apropiados en función de sus necesidades.

Y es que, en España, entre 180.000 y 230.000 personas sufren espasticidad como consecuencia de haber padecido un ictus. La espasticidad consiste en el aumento de tono de uno o varios músculos que no son capaces de relajarse y esto da lugar a posturas forzadas, un estado permanente de rigidez y espasmos musculares involuntarios que provocan dolor y dificultad para realizar actividades cotidianas, como caminar, vestirse o comer.

"La espasticidad provoca serios problemas de movilidad, tanto en la extremidad inferior como superior, y en la mayoría de las ocasiones en ambas, que se acompaña de dolor en muchos casos, deformidades de los miembros, la imposibilidad de higiene personal, y múltiples ingresos hospitalarios que inhabilitan la incorporación laboral y reducen considerablemente la calidad de vida. El ictus, añade, no sólo tiene consecuencias para el paciente, sino que también tiene un alto impacto sobre la familia y los cuidadores", ha explicado la experta.

Por ello, el cuestionario incluye preguntas a contestar por el paciente, con o sin la ayuda del cuidador, para que el médico pueda conocer exactamente su estado de salud actual e identificar aquellas complicaciones que presenta a raíz del ictus. Evalúa, entre otras cuestiones, las actividades diarias que el paciente puede realizar, su grado de movilidad, así como el nivel de rigidez que presenta en brazos, manos y piernas para poder dar con un tratamiento apropiado a estas necesidades o derivarlo al especialista correspondiente.

La espasticidad severa aumenta significativamente los costes por asistencia necesaria, rehabilitación, cirugía y costes de hospitalización, por lo que este cuestionario tiene como meta disminuir el enorme coste familiar, sanitario, social y laboral que conlleva el ictus, intentando minimizar*el consumo de recursos asociados a la discapacidad. Todo ello con el objetivo fundamental de mejorar la calidad de vida del paciente", ha zanjado.

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