4 de agosto de 2006

España logra que un varón con anomalía cromosómica tenga un hijo gracias a la congelación de su semen

España logra que un varón con anomalía cromosómica tenga un hijo gracias a la congelación de su semen

MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Clínica Tambre de Madrid ha conseguido, por primera vez en el mundo, que un varón con anomalía en el cromosoma Y tenga un hijo gracias a la congelación de sus espermatozoides, lo que supone "un avance muy beneficioso", según valoró hoy Rocío Núñez, responsable del proyecto.

En declaraciones a Europa Press Televisión, la doctora Núñez explicó que "la posibilidad de congelar espermatozoides de testículos con éxito, supone que los varones con anomalía en el cromosoma Y no tengan que hacerse varias biopsias testiculares y que, además, en casos muy extremos puedan conseguir tener un hijo sano".

Hasta la fecha, la única solución a este problema era obtener gametos válidos sin congelación previa. En este caso, se realizó una biopsia del testículo por la que se consiguieron pocos espermatozoides y ninguno de ellos móviles.

Tras la descongelación, y después del cultivo de las células masculinas, se consiguieron algunos espermatozoides móviles aptos para su empleo, que se inyectaron en la mujer, que posteriormente quedó embarazada. En la actualidad, la pareja tiene una niña sana que además no es portadora de la enfermedad.

INFERTILIDAD MASCULINA

Se estima que el 50 por ciento de los casos de infertilidad en la pareja responden a problemas de la parte masculina. Entre los más comunes se encuentra la azoospermia, o ausencia de espermatozoides en el semen del varón; la oligozoospermia, en la que el porcentaje de espermatozoides es muy bajo, o su contrario, la teratozoospermia, el tener muchos; y la astenozoospermia, que consiste en que los espermatozoides tienen muy reducida su movilidad.

En el caso concreto de este hombre, el motivo de la infertilidad era una anomalía genética que se encuentra en el cromosoma Y que producía la falta de esperma. Por ello, lo primero que se hizo fue una biopsia del testículo -para obtener espermatozoides- que luego se microinyectaron en los óvulos.

Pero la novedad, tal y como resaltó la doctora Núñez, fue que estos espermatozoides "se congelaron y luego se descongelaron" para ser inyectados, aunque fue necesario para ello realizar un cultivo en donde se logró dotarlos de movilidad.

"La posibilidad de congelar espermatozoides de testículos es un avance muy beneficioso para los varones con problemas de infertilidad, ya que con esta técnica, no es necesario realizarles varias biopsias de testículo, y en algunos casos, pueden conseguir un embarazo y un hijo", concluyó.