27 de febrero de 2006

Las enfermedades cardiovasculares 'cuestan' en España casi 7.000 millones al año y absorben el 7% del gasto sanitario

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las enfermedades cardiovasculares suponen un coste en España de casi 7.000 millones de euros al año, una cantidad que se eleva hasta los 181.000 millones en el conjunto de la Unión Europea de los 25, según las conclusiones de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) publicado esta semana en el 'European HeartJournal'.

En el caso de España, del total de 7.000 millones de gasto anual estimado, unos 4.000 millones corresponden al gasto sanitario empleado en el tratamiento de la enfermedad, mientras que los 3.000 millones restantes "se reparten entre pérdidas de productividad debido a enfermedad o mortalidad prematura y cuidados prestados a enfermos cardiovasculares por familiares y amigos", explicó a Europa Press uno de los responsables del estudio, el investigador Ramón Luengo-Fernández, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Oxford (ReinoUnido).

El único participante español en la investigación, realizada a partir de datos de 2003, señaló que, al mismo tiempo, los 4.000 millones que cuesta a la sanidad española el tratamiento de estas patologías suponen un 7,1 por ciento de todo el gasto sanitario nacional, lo que pone de relieve que "las enfermedades coronarias representan la mayor carga económica en España y en la UE".

Según el estudio, recogido por Europa Press, tratar la enfermedad cardiovascular cuesta a cada ciudadano de la Unión Europea 230 euros de los costes de atención sanitaria, absorbe hasta un 12 por ciento de todo el gasto sanitario, supone 126 millones de días de ingreso hospitalario, 268,5 millones de días laborales perdidos y dificulta gravemente las actividades diarias de 4,4 millones de personas, uno de cada 100 ciudadanos europeos.

Los dos millones de muertes causadas por la enfermedad cardiovascular en el año 2003 representaron 24.400 millones de euros del total de la factura y una pérdida de 2,18 millones de años laborales.

Según el español Ramón Luengo Fernández, coautor del estudio, el coste de la enfermedad cardiovascular en la Unión Europea es mayor que ninguna de las estimaciones publicadas sobre otras enfermedades y es probable que la estimación se quede corta.

Luengo explica que el coste europeo de estas enfermedades referidos a 2003 asciende a 169.000 millones, si bien teniendo en cuenta las tendencias en los precios de los servicios médicos y la inflación salarial, se estima que los costes se elevaron hasta alrededor de los 181.000 millones para el año 2005.

Para Luengo, estudios internacionales tan extensos como este requieren una importante financiación y análisis de registros, pero este tipo de análisis debe ser realizado de forma regular en intervalos de entre cinco y ocho años para medir el impacto sobre las decisiones políticas o los desarrollos en la sanidad.

"Estudios como éste tienen, por dar un ejemplo concreto, el potencial de controlar las contribucionesrealizadas para reducir la carga de la enfermedad cardiovascular a través de intervenciones reguladorascomo la legislación para frenar el tabaquismo", concluye Luengo.

El investigador portugués José Leal, autor principal del estudio junto con Luengo Fernández, explica que la enfermedad cardiovascular, con la enfermedad cardiaca coronaria y la cerebrovascular, es el primer motivo de mortalidad y morbilidad en la Unión Europea. Leal señala que el objetivo de la investigación, el primero de este tipo, es ayudar a las autoridades a evaluar el impacto de sus políticas y fijar las prioridades en los gastos en investigación.

La investigación también destaca, continúa Leal, lanecesidad de información comparable y exacta sobre laprevalencia, mortalidad y recursos sanitarios en lo relativo a la enfermedad cardiovascular en todos los países europeos además de en la Unión Europea en global.

En el análisis se incluyeron estimaciones de atención sanitaria primaria, ambulatoria, de emergencia, de estancias hospitalarias, así como de gasto farmacéutico, junto con los costes de cuidadossin remunerar y pérdida de salarios debido a la enfermedad o la muerte prematura. El coste de los ingresos hospitalarios ascendía a 60.000 millones deeuros (el 57 por ciento) de todos los costessanitarios. La factura farmacéutica representaba el 27 por ciento de los gastos con 28.400 millones de euros en su haber y el 16 por ciento era absorbido por la atención primaria, ambulatoria y de emergencia.

DIFERENCIAS ENTRE PAÍSES

Al observar el gasto detallado por tipos de enfermedad cardiovascular la enfermedad cardiacacoronaria y la enfermedad cerebrovascular suponían cerca de dos terceras partes de toda la mortalidad y el 47 por ciento de los costes.

El estudio identificó variaciones considerablesentre los países en la carga global de enfermedad cardiovascular y en el porcentaje que estas enfermedades suponían en el gasto sanitario de cada país. Por ejemplo, Alemania y Reino Unido daban lugar a la mitad de todos los costes por enfermedad cardiovascular. Sus gastos suponían hasta un 15 y un 17,1 por ciento respectivamente de los presupuestos sanitarios de cada país, siendo Reino Unido el país europeo que más recursos económicos sanitarios destinaa estos trastornos.

Otros países que gastan más del 15 por ciento de su presupuesto sanitario en estos trastornos son Eslovaquia, Estonia, Lituania,República Checa y Polonia. En contraste, países como Malta e Irlanda tienen en la cobertura de estas enfermedades los presupuestos sanitarios más reducidos, un 2 y un 4,4 por ciento respectivamente.

El informe también mostró una diferencia en el gasto medio estimado por habitante en la Unión Europea, de 230 euros por cabeza, y el de EstadosUnidos, de 715 euros, aproximadamente unos 485 euros más para el ciudadano estadounidense que para el europeo después de ajustarse las diferencias de precio entre ambas economías.

Aunque existen pocos estudios que estimen elimpacto económico de otras enfermedades en la Unión Europea, en lo relativo a la diabetes este gasto oscila entre los 32.000 y los 61.000 millones de euros.