15 de diciembre de 2008

La dieta mediterránea suplementada con nueces reduce un 13,7% el síndrome metabólico, según un estudio

La dieta mediterránea suplementada con nueces reduce un 13,7% el síndrome metabólico, según un estudio

BARCELONA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

La dieta mediterránea suplementada con frutos secos, especialmente nueces, reduce un 13,7% el síndrome metabólico y ayuda a su tratamiento y prevención, según el estudio multicéntrico Predimed, publicado en la revista 'Archives of Internal Medicine'.

La investigación, liderada por el médico de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona Jordi Salas, ha tomado una muestra de 1.244 personas con riesgo cardiovascular y de edades comprendidas entre los 55 y 80 años.

El estudio confirma que el seguimiento de una dieta mediterránea rica en grasas de origen vegetal puede ser útil para prevenir o tratar el síndrome metabólico, que sufren uno de cada tres adultos en España, el 10% de la población activa y uno de cada cuatro niños con obesidad infantil.

Al principio de la investigación, el 61,4% de los participantes presentaban síndrome metabólico y se les distribuyó en tres grupos: el primero recibió consejos sobre una dieta baja en grasas, el segundo, consejos sobre la dieta mediterránea y tomaban 30 gramos de frutos secos por día y el tercer grupo recibió la misma información y suplementó su dieta con un litro de aceite de oliva virgen por semana.

Un año después, los resultados demuestran una mayor reducción de la prevalencia del síndrome metabólico en el grupo que seguía la dieta mediterránea suplementada con frutos secos.

En concreto, la prevalencia del síndrome metabólico se redujo en un 13,7% entre los individuos del grupo de control de los frutos secos, respecto a un 6,7% en el grupo del aceite de oliva y un 2% en el grupo de control.

Por otro lado, los individuos que al inicio del estudio no presentaban síndrome metabólico, los que siguieron las recomendaciones de dieta mediterránea tendieron a desarrollar menos este síndrome en comparación a los que siguieron una dieta no mediterránea baja en grasa.