El descubrimiento de Ohsumi tiene grandes implicaciones en medicina, explica una experta del CSIC

Yoshinori Ohsumi, Nobel de Medicina 2016
TOKYO INSTITUTE OF TECHNOLOGY
Actualizado: lunes, 3 octubre 2016 16:14

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

La investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Patricia Boya, considera que el Nobel de Medicina concedido a Yoshinori Ohsumi es merecido, ya que las implicaciones en medicina de la autofagia son muchísimas porque es un proceso esencial en todas células.

Este lunes el Instituto Karolinska le otorgaba el máximo galardón científico por "descubrir y aclarar los mecanismos que subyacen a la autofagia", un proceso fundamental para el ser humano ya que permite la supervivencia de la células en situaciones de estrés y participa en la muerte celular.

La autofagia se conoce desde hace más de 50 años, pero su importancia en la fisiología y la medicina no fue reconocida hasta la década de 1990, precisamente gracias a los descubrimiento de Oshumi, quien estudió la función de las proteínas codificadas por los genes clave en la autofagia y delineó cómo las señales de estrés inician la autofagia y el mecanismo por el cual las proteínas y complejos de proteínas promueven distintas etapas de su desarrollo.

"La autofagia es un sistema de degradación que tienen todas las células y es esencial para mantenerla limpias. No destruye la célula, destruye o elimina la basura de las células. ", explica la investigadora en Una entrevista a Europa Pres, donde recuerda este proceso permite "degradar y reciclar" los componentes celulares.

"Las implicaciones en medicina son muchísimas porque es un proceso esencial en todas células", por poner un ejemplo, explica, "las neuronas y las células que no se pueden dividir necesitan de la autofagia para eliminar la basura". Esto se ve en las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, el Alzheimer, la demencia o el proceso de envejecimiento.

Asimismo, "es esencial en las enfermedades infecciosas", ya que después de la infección, se encarga de eliminar la invasión de bacterias y virus intracelulares; y tiene grandes implicaciones en enfermedades musculares y metabólicas como la diabetes tipo 2.

No obstante, entre los descubrimientos más importantes se encuentra su respuesta al estrés, principalmente al estrés nutricional, "cuando las células no tienen comida activan este proceso que se llama autofagia -que significan que se autodigieren-, y gracias a este proceso obtienen nutrientes para mantener la viabilidad celular".

La autofagia no es solo un proceso positivo, también pude ser negativo. Se ha observado que las mutaciones en los genes relacionados con la autofagia pueden causar enfermedades genéticas, y las alteraciones en el proceso de la autofagia también se han relacionado con el cáncer.

"Durante mucho tiempo se pensó que la autofagia era un mecanismo de muerte celular, todavía no está descartado que en algunas circunstancias pueda ser un mecanismo de muerte celular, pero investigaciones posteriores ha demostrado que sobre todo es un mecanismo de supervivencia celular", afirma.

"Lo importante es que poco a poco vamos descubriendo cómo funciona y de hecho lo que descubrió Ohsumi son los reguladores moleculares del proceso. Una vez que conocemos o que vamos conociendo cómo funciona podemos buscar dianas que actúen en diferentes partes del proceso para modularlo, para activarlo o bloquearlo, dependiendo de los que interese. Pero estamos en ese proceso y nos queda bastante que recorrer", ha advertido.

"Sin duda se merece este Nobel, Oshumi y, en general, la comunidad científica japonesa que fueron pioneros en descubrir este proceso y han sido muy generosos al compartir los reactivos, los modelos animales y las células con el resto del mundo", ha explicado a Europa Press Boya, quien cree que este premio está más que merecido, más allá del descubrimiento, por la generosidad del investigador japonés.