11 de diciembre de 2012

Descifran el mecanismo anticoagulante que utiliza el mosquito de la malaria para alimentarse

BARCELONA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (Imim) han logrado descifrar el mecanismo anticoagulante que utilizan los mosquitos 'anopheles' --transmisores de la malaria-- para alimentarse.

Dicho método se basa en el uso de una sustancia llamada anophelina y que, al unirse con la enzima trombina presente en la sangre, impide la coagulación de este líquido y con ello la alimentación del mosquito, ha informado el Hospital del Mar de Barcelona en un comunicado.

La investigación, que publica la revista 'Pnas', ha estado liderada por el Instituto de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Oporto, y en ella han colaborado también el Hospital Sant Pau de Barcelona y el sincrotrón europeo de Grenoble, un proyecto con financiación también de los gobiernos de España y Portugal.

El descubrimiento podría alumbrar la creación de una nueva generación de fármacos anticoagulantes con un funcionamiento "totalmente diferente al actual", además de diseñar nuevos tratamientos contra la propagación de la malaria.

Los científicos han descifrado al detalle el proceso molecular por el que la anophelina bloquea la trombina, que no degrada sus proteínas y permite así que los mosquitos y otras especies de parásitos, como los murciélagos, mantengan la sangre fresca y no se coagule durante su ingesta.

De hecho, han llegado a monitorizar en tiempo real las interacciones moleculares de ambas sustancias, caracterizando al detalle su estructura e incluso introduciendo mutaciones para averiguar qué partes son cruciales para evitar la coagulación.

"Es como la llave que entra en la cerradura de una puerta salvo que en este caso la llave entra por el otro lado", ha señalado el investigador del grupo en Bioanálisis del Imim, Ricardo Gutiérrez.

Los expertos han recordado que los coágulos están detrás de los accidentes cardiovasculares y cerebrales, y que los fármacos actuales presentan efectos secundarios, por lo que han precisado que el descubrimiento puede dar pie al desarrollo del "anticoagulante ideal".