20 de agosto de 2009

El Defensor del Pueblo pedirá a Sanidad una campaña informativa sobre el peligro de los desecantes

El Defensor del Pueblo pedirá a Sanidad una campaña informativa sobre el peligro de los desecantes

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Defensor del Pueblo pedirá al Instituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad y Política Social, que desarrolle una campaña informativa "dirigida a alertar a los consumidores finales sobre los graves problemas alérgicos causados por la presencia de dimetilfumarato en las bolsitas desecantes que acompañan a algunas marcas de sofás y zapatos importados de China".

Así respondió esta oficina, en una carta a la que tuvo acceso Europa Press, a la queja presentada en este sentido por la presidenta de la Asociación Nacional de Afectados por Dimetilfumarato (ANDAFED), Margarita Santamaría, quien reclamó también por carta a la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, esta iniciativa. Sin embargo, la ministra respondió "dando las gracias por los datos y nada más".

Al menos 1.000 consumidores habrían sufrido lesiones por culpa del dimetilfumarato y de otras sustancias tóxicas contenidas en productos fabricados en China que se venden en España y que van desde calzado o sillones hasta bolsos, maletas, ropa, osos de peluche ropa interior, calcetines o cajas de cartón de decoración, denuncia ANDAFED con datos facilitados por afectados y otras asociaciones de consumidores.

Por estos damnificados, la asociación ha presentado una denuncia penal en el Juzgado de Vitoria por un presunto delito contra la salud pública "contra toda la cadena de distribución de calzado y sillones" con dimetilfumarato que causaron las reacciones alérgicas.

El Instituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad, declaró en diciembre de 2008 una alerta sanitaria y retiró del mercado zapatos de diversas marcas con esta sustancia tóxica.

La Comisión Europea decidió, el pasado 17 de marzo, exigir a los estados miembros que garanticen que los productos que contengan el biocida dimetilfumarato "no se comercialicen ni estén disponibles en el mercado", tras identificarse varios muebles y pares de zapatos como causa de daño a la salud de los consumidores en Francia, Polonia, Finlandia, Suecia y Reino Unido.