9 de junio de 2011

El General de Alicante implanta las primeras prótesis valvulares cardíacas sin tener que parar el corazón

El General de Alicante implanta las primeras prótesis valvulares cardíacas sin tener que parar el corazón
EUROPA PRESS

ALICANTE, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un equipo multidisciplinar del Hospital General Universitario de Alicante ha implantado las primeras prótesis valvulares cardíacas en posición aórtica utilizando una nueva técnica, minimamente invasiva, que permite realizar las intervenciones sin el empleo de circulación extracorpórea y sin necesidad de parar el corazón, según ha informado en un comunicado la Generalitat valenciana.

La estenosis de la válvula aórtica es una patología valvular degenerativa cada vez "más frecuente" debido, sobre todo, al envejecimiento de la población que empeora de manera progresiva la calidad de vida del paciente con un riesgo alto de fallecimiento a corto-medio plazo sin tratamiento.

El empleo solo de medicinas no es suficiente y su único tratamiento eficaz ha sido, hasta hace poco, la intervención abierta con el empleo de circulación extracorpórea --uso de una máquina que actúa como corazón y pulmón-- y parada cardiaca para sustituir la válvula dañada por una prótesis cardiaca artificial.

Muchos pacientes, debido a su avanzada edad, dificultades técnicas o elevado riesgo quirúrgico no son candidatos para cirugía abierta y solo con tratamiento médico tenían muy mala calidad de vida y elevada mortalidad a corto plazo. Este grupo ahora puede ser valorado para la aplicación de esta nueva técnica y serle ofrecida a aquellos pacientes con una expectativa y calidad de vida razonables.

PRÓTESIS AÓRTICA TRANSCATETER

Esta técnica llamada implantación de prótesis aórtica transcáteter puede realizarse por dos vías, transfemoral o transapical, ambas con anestesia general.

"La vía transfemoral supone un procedimiento similar a un cateterismo cardiaco, con punción de la arteria femoral e introducción de un catéter que porta la prótesis plegada sobre un balón y que es guiado con el empleo de radiología a través del árbol arterial hasta depositar la prótesis en medio de la válvula nativa donde se despliega tras inflar el balón", ha señalado Patricio Llamas Juan, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovasuclar del Hospital.

Por otro lado, la vía transapical, utilizada en pacientes que precisan una prótesis de mayor tamaño o en los que sus arterias femorales no pueden utilizarse, se realiza a través de una pequeña incisión en el lado izquierdo del tórax, a la altura del quinto-sexto espacio intercostal, se accede a la punta del corazón, se punciona la misma y se introduce el catéter con la prótesis que queda alojada en medio de la válvula nativa.

"Hemos intervenido recientemente a seis pacientes con muy elevado riesgo quirúrgico, cuatro por vía transfemoral y dos por vía transapical, obteniendo muy buenos resultados", ha señalado Llamas.

Se trata de una técnica menos agresiva que la cirugía abierta, el procedimiento puede durar entre 60 y 90 minutos y, si no hay complicaciones, la recuperación es más rápida que en cirugía abierta tradicional, sobre todo teniendo en cuenta que se aplica a pacientes sin otras alternativas.