18 de julio de 2006

El control del nivel de atrofia ayuda a diagnosticar y prever la progresión del Alzheimer

MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

El control del nivel y el tipo de atrofia de un cerebro con un leve deterioro cognitivo (MCI, en sus siglas en inglés) puede ayudar a diagnosticar y prever la progresión del Alzheimer, ya que la atrofia, un síntoma inevitable de la enfermedad, es detectable a lo largo de los años y, por tanto, puede permitir la modificación de las terapias hoy existentes, coincidieron en señalar hoy algunos expertos reunidos en la X Conferencia Internacional sobre Alzheimer (ICAD) organizada por la Alzheimer's Association.

Al acto acudieron la Reina doña Sofía, presidenta de Honor de la Conferencia Internacional, y la ministra de Sanidad, Elena Salgado, para asistir al simposio 'Diagnóstico y Curso Clínico del Alzheimer'.

Así, el control de la atrofia, el nivel de sensibilidad o el volumen del cerebro son algunos de los "síntomas detectables" que pueden ayudar a que el MCI no se dispare y acelere la progresión del Alzheimer, afirmó Nick Fox, del Instituto de Neurología de la University College London de Londres, quien aprovechó para solicitar tecnologías y mecanismos que permitan la comparación de cerebros y el desarrollo de nuevos estudios.

Por otra parte, en el marco de la X Conferencia, también se hizo hincapié en la importancia de alcanzar mayores avances en las nuevas terapias contra el Alzheimer que puedan reducir la incapacidad, el sufrimiento y los costes de control. "Por tanto, es muy importante que encontremos diversos fármacos e investiguemos todas las opciones viables que puedan ralentizar el progreso o prevenir la enfermedad", señaló Steven Ferris, miembro de la Alzheimer's Association's Medical and Scientific Advisory Council.

En cuanto a los últimos estudios realizados sobre los factores de riesgo del Alzheimer, los resultados demuestran que hay relación entre la actividad física y la dieta de una persona y el riesgo que existe de que ésta desarrolle MCI y Alzheimer a lo largo de su vida. En este sentido, el vicepresidente de Medical and Scientific Relations de la Alzheimer's Association, William Thies, aseguró que "debemos ser capaces de reducir nuestros riesgos de contraer Alzheimer y demencia cambiando nuestros estilos de vida, es decir, haciendo ejercicio, modificando nuestras dietas y estando mental y socialmente activos".