7 de mayo de 2014

Condenan a un médico por diagnosticar lumbalgia a un paciente que murió por aneurisma horas después

SANTANDER, 7 May. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Santander ha condenado a un médico de la Clínica Mompía, en Cantabria, a indemnizar con 161.156 euros a los familiares de un paciente al que diagnosticó lumbalgia por cólico nefrítico y que falleció 20 horas más tarde por un aneurisma de aorta.

La sentencia, que estima parcialmente el recurso de la familia y se puede recurrir ante la Audiencia Provincial, concluye que existe "base suficiente para un reproche culpabilístico al demandado e imputarle el fallecimiento de su paciente".

El juez considera probados "tres errores" cometidos por el facultativo, que atendió al fallecido en el servicio de Urgencias del citado centro sanitario.

Por un lado, señala que "no se atuvo" a los antecedentes del paciente, la exploración física fue "mínima" y no le realizó una palpación abdominal, una actuación que "no entraña ninguna dificultad" y que le hubiera permitido con "una alta probabilidad" detectar el aneurisma, que era "grande", y cuya rotura fue la causa inmediata de su muerte. "Todo indica que esa omisión fue determinante", señala la sentencia, que recoge Europa Press.

Por otro lado, el juez reprocha al médico que mandara a casa un paciente con un "diagnóstico dudoso" que sufre un dolor muy agudo de larga duración, que no cesa pese a la medicación y que sugiere, con sus antecedentes, una dolencia muy grave, por lo que "al menos debió quedar ingresado sujeto a una observación que le hubiera podido salvar la vida".

Añade que el paciente recibió un tratamiento orientado únicamente a la analgesia que "enmascaró los síntomas de la verdadera dolencia que sufría". "Esta desatención provoca que no se detectara su dolencia a tiempo de salvar su vida con una intervención quirúrgica con un buen porcentaje de éxito", concluye la sentencia.

El paciente, que tenía 58 años, acudió en diciembre de 2010 al Servicio de Urgencias de la Clínica Mompía de Santa Cruz de Bezana, aquejado de intenso dolor lumbar bilateral de varias horas de evolución. Presentaba como antecedentes personales factores de riesgos cardiovasculares como tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes mellitus, hipercolesterolemia, y edad superior a 50 años.

A las 20 horas de recibir el alta, sufrió un colapso por shock hipovolémico secundario a rotura de aneurisma de aorta infrarenal. Fue atendido por el 061 y trasladado al Hospital Sierrallana de Torrelavega donde fue diagnosticado de aneurisma abdominal, y trasladado al Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, con el fin de realizar una intervención quirúrgica, que no llegó a tiempo, ya que falleció en el traslado.

DEFENSOR DEL PACIENTE

La defensa ha corrido a cargo de los Servicios Jurídicos de El Defensor del Paciente. Desde la asociación que preside Carmen Flores se destaca que "si se hubiera realizado una correcta asistencia y aplicado el tratamiento adecuado, se hubiera salvado la vida del paciente".

"Es inaceptable una actitud de absoluta dejadez como la mostrada por el facultativo de guardia, responsable del paciente, puesto que se olvidó que en su actuación profesional es garante de la salud de sus pacientes. Y en el presente caso, la pasividad desplegada por el doctor R.R.L.D. llevó al fallecimiento de un hombre de 58 años, padre de familia y con una gran trayectoria profesional y personal", afirma la presidenta de El Defensor del Paciente en un comunicado de prensa.