27 de enero de 2012

Comunidad Valenciana relega de sus funciones a una pediatra detenida tras denuncias por estafas en las vacunas

VALENCIA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valenciana ha relegado de sus funciones a una pediatra que ejercía en Carlet (Valencia) que fue detenida y puesta a disposición judicial este jueves por un delito de estafa ya que presuntamente inyectaba vacunas falsas --únicamente con suero-- a menores a cuyas madres les cobraba entre 60 y 80 euros porque les aseguraba que no las cubría la Seguridad Social, según han confirmado fuentes de la Conselleria, del Ayuntamiento de la localidad y del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

   La facultativa pasó este jueves a disposición judicial, prestó declaración y quedó libre con cargos por un delito de estafa, según ha informado el TSJCV, que ha indicado que en la causa todavía no se sabe el número exacto de afectados.

   Según la administración sanitaria, la Inspección de la Conselleria de Sanidad se abrió un expediente disciplinario tras varias denuncias presentadas "por ejercer presuntamente de forma indebida", y está realizando "las averiguaciones pertinentes, cuya resolución queda pendiente de la investigación penal puesta en marcha". Hasta ese momento, ha quedado relegada de sus funciones, según Sanidad, que ha destacado que informará "debidamente" a los pacientes afectados.

   Por su parte, el Ayuntamiento de Carlet ha organizado una reunión informativa para las madres de los menores para el lunes a las 12.00 horas en la Casa de Cultura, a la que asistirán autoridades municipales y técnicos de la Conselleria para informar de la situación.

   El consistorio ha explicado que desconocen el número de afectadas, aunque dos madres sí que han acudido ya a informarse al Ayuntamiento y varias más presentaron denuncias en el cuartel de la Guardia Civil.

Según fuentes municipales, la facultativa presuntamente llamaba personalmente a las madres y les decía que ella misma les inyectaría las vacunas a los niños sin necesidad de que fueran a comprarlas a las farmacias, ya que no eran sufragadas por la Seguridad Social.

   La pediatra cobraba entre 60 u 80 euros a las madres, que inicialmente iban "confiadas" pero que, posteriormente, se dieron cuenta de que algo "fallaba" porque en las cartillas de vacunación de los niños no aparecía número de referencia. La facultativa, según estas fuentes, ha reconocido que inyectaba "suero" a los niños en vez de las vacunas reales, por una "necesidad económica" y sin querer causar ningún daño.

   La pediatra tenía plaza en Carlet desde hace cinco años. El centro de salud dio parte a la Conselleria que la trasladó en primer lugar a otro municipio, Algemesí, y actualmente se encuentra relegada de sus funciones hasta que se resuelva en la vía penal el caso, según las mismas fuentes. "Las madres se sienten estafadas porque los niños finalmente no han sido vacunados", han apuntado desde el Ayuntamiento de Carlet.