24 de julio de 2015

La Comunidad pone en marcha las primeras pruebas de la receta electrónica en Portillo (Valladolid)

La Comunidad pone en marcha las primeras pruebas de la receta electrónica en Portillo (Valladolid)
COLEGIO FARMACÉUTICOS DE CYL

VALLADOLID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Castilla y León ha puesto en marcha este viernes en la localidad vallisoletana de Portillo (Valladolid) las primeras pruebas piloto para la implantación progresiva de la receta electrónica en la Comunidad, según ha explicado el Colegio de Farmacéuticos.

Esta implantación a prueba, que también se aplicará en Cigales este lunes, se prolongará durante un mínimo de ocho semanas: las seis primeras se realizarán únicamente en estas dos localidades y, si el sistema funciona sin dificultades técnicas, las dos últimas semanas se incorporarán todas las farmacias que pertenecen a estas dos zonas de salud.

Cumplido ese periodo, la receta iniciará su despliegue paulatino por toda la Comunidad, lo que supondrá su implantación en las zonas rurales para finalmente extenderse a los principales núcleos urbanos. Si las pruebas piloto ofrecen un resultado satisfactorio, el objetivo es que esta nueva forma de dispensación farmacéutica esté disponible en todo Castilla y León en el plazo de un año.

Esta nueva receta nace con la vocación de que cuando esté implantada en Castilla y León sea interoperable con otras comunidades, informaron a Europa Press el Colegio de Farmacéuticos de Valladolid.

"GRAN AVANCE"

El presidente del Concyl-Consejo de Colegios Profesionales de Castilla y León, Antonio Carrasco, ha señalado que la implantación de la receta electrónica supone un "gran avance" para la Sanidad de Castilla y León, no "sólo" para los profesionales implicados sino sobre todo para los pacientes, especialmente para los crónicos, "que son los que más frecuentan los centros de salud y las farmacias de la Región".

Además, Carrasco ha destacado la posibilidad que tendrán a partir de ahora los farmacéuticos de disponer de un mayor contacto con el paciente, a través de la "desburocratización" del proceso de dispensación. También será beneficioso para facultativos y personal de enfermería, que podrán optimizar su trabajo.

Con la implantación de la receta electrónica, el paciente reduce sus visitas al centro de salud. En el caso de los pacientes crónicos, el facultativo podrá realizar una prescripción a largo plazo de los medicamentos que toma habitualmente ese paciente (una prescripción para un trimestre o un semestre hasta un máximo de un año).

De este modo, el paciente ya no tendrá que acudir con tanta frecuencia al centro de salud a renovar sus recetas, sino que irá directamente a su farmacia cuando necesite la medicación.