18 de julio de 2006

El G-8 compromete su ayuda para luchar contra las enfermedades infecciosas en la cumbre de San Petersburgo

SAN PETERSBURGO, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

El G-8 se comprometió ayer, durante una reunión mantenida en el marco de la cumbre que se realiza en San Petersburgo (Rusia), a luchar contra las enfermedades infecciosas a través de la extensión de la red de asistencia a los países más desprotegidos, la puesta en común de información que contribuya a la seguridad sanitaria global y el mantenimiento o incremento de los recursos destinados a erradicar o combatir este tipo de enfermedades, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El compromiso de los ocho países más poderosos quedó de manifiesto a través de la firma de un documento de 12 páginas que incluye su acuerdo de "extender la red global de vigilancia y monitoreo de las enfermedades infecciosas, incrementar las previsiones y prevenciones ante una posible pandemia de gripe, combatir el VIH/sida, la tuberculosis, la malaria, erradicar la polio, realizar progresos en sarampión y otras enfermedades prevenibles con vacunas, asegurar el acceso a la prevención, tratamiento y cuidados a través de la investigación, el uso flexible y extendido de los sistemas sanitarios y de los derechos de propiedad intelectual y aspectos relacionados con la marca; así como acudir con asistencia sanitaria a aquellos lugares donde se produzcan desastres naturales o provocados por el hombre".

En representación de la OMS, Andres Nordström manifestó que, con este compromiso, "el G-8 expresó su convicción de la necesidad de abordar las enfermedades infecciosas por su impacto sanitario, social económico y de seguridad de los países" y destacó que "representa un nuevo escalón en el liderazgo de estos países en cuestiones de salud pública". Según señala la OMS, durante el evento, Rusia se comprometió a destinar 18 millones de dólares para la erradicación de la polio.

Durante la cumbre, Nordström subrayó a los líderes de los ocho Estados, en presencia de los representantes políticos de Brasil, China, Congo, Finlandia, India, México y Sudáfrica, la necesidad de "mantener el impulso político y financiero en la lucha contra las enfermedades infecciosas y los servicios básicos de salud, hacer frente a los brotes y tratamientos de nuevas enfermedades, mejorar el acceso a las terapias, tanto las que ya existen como a nuevos fármacos y vacunas; asegurar la presencia de trabajadores sanitarios en los centros de salud y hospitales de todo el mundo y solucionar la escasez de cuatro millones de profesionales y por último, invertir en investigación e innovación".