Comer en platos pequeños no siempre ayuda a comer menos

Comer en platos pequeños no siempre ayuda a comer menos
31 de julio de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad del Negev Ben Gurion (BGU) han descubierto que cuando las personas carecen de alimentos, es más probable que identifiquen el tamaño de una porción con precisión, sin importar cómo se sirva, y, por tanto, engañar al cerebro para que coma menos usando un plato más pequeño no siempre funciona

El este estudio, publicado en 'Appetite', desacredita el popular truco dietético basado en la ilusión Delbouef que predice que las personas identificarán los tamaños de forma diferente cuando se coloquen dentro de un objeto más grande o más pequeño. El experimento clásico muestra que las personas perciben que un círculo negro similar es más pequeño cuando está incrustado en un círculo más grande que cuando está incrustado en uno más pequeño.

"El tamaño del plato no importa tanto como creemos. Incluso si tiene hambre y no ha comido, o está tratando de reducir porciones, una porción se ve similar si llena un plato pequeño o si está rodeado por un espacio vacío en uno más grande", ha señalado el doctor Tzvi Ganel, jefe del Laboratorio de Percepción Visual y Acción en el Departamento de Psicología de BGU.

Este es el primer estudio que examina la forma en que la privación de alimentos afecta la percepción de los alimentos en diferentes contextos. El doctor Ganel y la estudiante Noa Zitron-Emanuel descubrieron que las personas que no habían comido durante al menos tres horas eran más propensas a identificar las proporciones de pizza colocadas en bandejas más grandes y más pequeñas correctamente que las personas que habían comido recientemente.

Esto solo funcionó cuando se aplicaba a los alimentos. Ambos grupos fueron igualmente inexactos cuando se les pidió que compararan el tamaño de los círculos negros y los tapacubos colocados dentro de círculos de diferentes tamaños. Según los investigadores, esto indica que el hambre estimula un procesamiento analítico más fuerte que no es fácilmente engañado por la ilusión.

"Durante la última década, los restaurantes y otras empresas alimentarias han estado utilizando platos progresivamente más pequeños para ajustarse a la tendencia perceptiva de que reducirá el consumo de alimentos. Este estudio refuta esa noción. Cuando las personas tienen hambre, especialmente cuando hacen dieta, es menos probable que los engañe el tamaño del plato, es más probable que se den cuenta de que están comiendo menos y más propensas a comer en exceso más tarde", concluye.