11 de mayo de 2006

El Colegio de Médicos de Valladolid afirma que la eutanasia no puede ser un acto médico y pide más cuidados paliativos

La Comisión Deontológica y Ética cree que se equivocan términos y cuestiona por qué surge el debate sobre la eutanasia

VALLADOLID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Deontológica y Ética del Colegio de Médicos de Valladolid considera que la eutanasia no puede ser un acto médico y pidió más medios en las unidades de Cuidados Paliativos porque cree que son escasos los pacientes que debidamente atendidos a través de ellas piden acabar con su vida.

El presidente de la Comisión, José Rabadán, y las doctoras Margarita de Miguel y Mercedes Martínez de León, tres de los siete miembros que integran este órgano del Colegio de Médicos, mantuvieron hoy un encuentro con los medios de comunicación para tratar este asunto tras la muerte del pentapléjico vallisoletano Jorge León, que fue hallado muerto el jueves día 4 de mayo desconectado de su máquina de respiración asistida.

Los miembros de la Comisión explicaron que existe "gran confusión" sobre lo que es la eutanasia y el suicidio asistido y se preguntaron el por qué de este debate tras lo que "parece" un suicidio asistido.

En este contexto, explicaron que para que se produzca la eutanasia es necesario que se cumplan determinados requisitos como son que se busque deliberadamente la muerte del paciente, que se realice mediante un acto positivo o bien mediante la omisión de otros actos que sean necesarios para mantener la vida y que se realice por piedad, por lo que se deduce que es necesaria la exigencia de que haya actuación de un facultativo.

"ATROCIDAD".

Sin embargo, una vez que recordaron que el Código Penal castiga la ayuda al suicidio y a quien colabora para lograr la muerte de alguien, el presidente de la Comisión aseguró que en un momento en el que "no hay verdugos" y la pena de muerte se ha abolido en muchos países y en algunos se cuestiona, "pedir que los médicos sean los que ejecuten es una atrocidad".

Asimismo, Rabadán cree que es "romper algo tan sagrado" como el fin del médico, que se dedica a curar y a aliviar el dolor, así como a dar esperanza, mientras que desde algunos sitios se pide que sean los verdugos. Asimismo, afirmó que sería "lavar la cara a un acto horrible".

Frente a esta situación, los facultativos aseguraron que es necesaria la familia como apoyo fundamental para un paciente que tenga una enfermedad terminal y cuando éste se encuentra "sólo, desesperado" es cuando no se siente acogido y tampoco tiene un médico para atenderle. En esta situación, según el doctor Rabadán, no es tanto el dolor como el delirio el que lleva a pedir la muerte.

Por ello, consideran que las unidades de Cuidados Paliativos hacen una labor muy importante en este sentido y son escasos los pacientes atendidos en ellas que piden la muerte, pero calculan que con los medios actuales sólo se atiende a un 20 por ciento de los enfermos terminales, por lo que hacen falta más recursos.

La doctora Margarita de Miguel, que ha atendido a unos 1.500 pacientes en nueve años en una unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Río Hortega de Valladolid, recordó que hay facultativos especializados en acompañar hasta el final de su vida a los pacientes y éstos no les solicitan acabar con su vida y cree que es más importante la carencia en las unidades de Cuidados Paliativos que hablar sobre la posible legalización de la eutanasia, que considera no ha dado muy buenos resultados en donde se practica.

En cualquier caso, consideran que los cuidados paliativos deben darse en "plan subsidiario", es decir, cuando la familia no pueda ayudar al enfermo, porque de lo contrario no se daría abasto. Además, añadió, en los nueve años que lleva trabajando en este campo ninguno de sus pacientes ha pedido la eutanasia.